¿Dos dudas rumbo al Mundial? Los puestos que siguen siendo duda para Nestor Lorenzo
¿Todo definido? La convocatoria de Lorenzo deja abiertas batallas clave en la Selección Colombia
la Selección Colombia hizo pública su lista de 26 convocados para la gira europea de la fecha FIFA, revelando un grupo que, en su mayoría, se reza de memoria. Bajo el mando de Néstor Lorenzo, el equipo ha mantenido una columna vertebral inamovible (Vargas, Dávinson, James, Díaz), pero la convocatoria ha dejado al descubierto que el "ensayo general" para el Mundial 2026 aún tiene dos puestos en disputa: el lateral izquierdo y el extremo por derecha. Lo que nos obliga a plantearnos: ante la ausencia definitiva de nombres mediáticos como Sebastián Villa (para evitar polémicas) y Jhon Durán, ¿es esta lista la apuesta por la armonía del vestuario, o está Lorenzo ignorando soluciones evidentes como el uso de Jhon Arias en su posición natural para no sacrificar el equilibrio táctico de James Rodríguez?
En este sentido, el costado izquierdo de la defensa sigue siendo un terreno de arenas movedizas. Aunque Johan Mojica parte como el titular por su experiencia en España y su sociedad con Luis Díaz, su debilidad en la marca sigue generando debates. Lorenzo ha decidido "borrar" a Álvaro Angulo a pesar de su gran presente, devolviéndole la confianza a Déiver Machado y apostando por la polivalencia de Juan David Cabal (Juventus). Planteando el desafío de si la Selección puede permitirse un lateral que "pasee" en ataque pero sufra ante las figuras mundiales, o si el llamado de Cabal es una medida de emergencia ante la falta de centrales zurdos de recambio que ofrezcan garantías de élite.
El laberinto del extremo derecho: ¿Talento desperdiciado?
Por otro lado, el sector derecho del ataque colombiano presenta una paradoja táctica. Con la salida de Luis Sinisterra del radar por lesiones, Lorenzo ha optado por mover a Jhon Arias hacia el interior para "auxiliar" a James en las labores de marca, desperdiciando la mejor versión del jugador que brilla en Brasil como extremo puro. Esta decisión ha forzado la búsqueda de nuevas "gacelas", resultando en el llamado de Johan Carbonero y Andrés Gómez. Ambos jugadores se encuentran en un pulso directo por el último cupo al Mundial, generando una duda razonable: ¿logrará alguna de estas nuevas apuestas consolidarse en apenas dos partidos, o terminará Lorenzo volviendo a la improvisación de Yaser Asprilla cuando el orden táctico de Francia y Croacia exija un especialista que hoy no parece tener dueño indiscutible?
Los "borrados" y la paz del vestuario
Asimismo, la convocatoria ha sido noticia tanto por los presentes como por los ausentes. La exclusión de Sebastián Villa —quien sonaba fuerte desde Argentina— y de Jhon Durán sugiere que Lorenzo prioriza la estabilidad grupal sobre el momento individual de figuras que podrían alterar el ecosistema de la selección a pocos meses del debut mundialista. Esta "coherencia" es el escudo del técnico ante las críticas de analistas como Carlos Antonio Vélez, dejando en el aire una pregunta vital: ¿será suficiente la "nobleza" de este grupo para competir en la máxima cita, o la falta de un plan B con jugadores de mayor desequilibrio individual pasará factura cuando los partidos se cierren y la base de memoria no encuentre respuestas?