El Atlético Nacional de Diego Arias, no jeuga bien, pero gana ¿Con eso es suficiente?
En la tarde de ayer, Nacional comenzó con pie derecho ante Inter ¿Es suficiente con el resultado?
En el fútbol de eliminación directa, jugar bien es un deseo, pero ganar es una obligación. Atlético Nacional aplicó esta máxima en la calurosa tarde de Techo, donde venció 2-1 al Internacional de Bogotá en el partido de ida de los cuartos de final de la Liga BetPlay. En este contexto, el equipo de Diego Arias, pese a no desplegar su versión más brillante y dejar dudas en la generación de juego, demostró que posee la "chapa" necesaria para resolver escenarios adversos, llevándose una ventaja mínima pero crucial para definir la serie en Medellín.
El riesgo de las rotaciones: Sorpresas en la nómina
En este sentido, el inicio del encuentro estuvo marcado por las decisiones tácticas de Arias, quien sorprendió al dejar en el banco a referentes de la talla de David Ospina y Matheus Uribe. Con Harlem "Chipi Chipi" Castillo bajo los tres palos, Nacional intentó buscar una dinámica distinta, pero se encontró con un Internacional aguerrido que supo bloquear los circuitos ofensivos. El primer golpe llegó a los 28 minutos a través de Ian Poveda, quien con un remate de media distancia dejó en evidencia las grietas defensivas del cuadro verdolaga.
Entre el error rival y la aparición de la "Joya"
Por otro lado, la reacción de Nacional no nació de la elaboración, sino del infortunio local y la eficacia individual. Apenas cinco minutos después del gol de Poveda, un tiro de esquina de Eduard Bello terminó en autogol del portero Simón Zapata, devolviendo la paridad al marcador. Asimismo, en el segundo tiempo, cuando el partido parecía estancado en la precaución, apareció la visión de Alfredo Morelos para asistir a Juan Manuel Rengifo. El joven atacante, que ya suma 11 goles en 41 partidos, definió con frialdad para sellar el 2-1 definitivo y confirmar por qué es considerado la joya actual del club.
Luces y sombras: Un Nacional que aún no convence
Asimismo, a pesar de la victoria, el balance para la hinchada es mixto. Si bien el resultado es positivo, el equipo volvió a lucir incómodo por tramos y dependiente de chispazos individuales más que de un sistema sólido. De este modo, la falta de control en el mediocampo y las oportunidades desperdiciadas por Morelos en el cierre del juego dejan la sensación de que el equipo sigue en deuda futbolística, aunque su capacidad para "saber sufrir" y capitalizar errores sea lo que hoy lo tiene con la ventaja en la serie.
Conclusión: El Atanasio dictará la sentencia final
Finalmente, la historia se trasladará al Atanasio Girardot el próximo martes, donde Nacional tendrá la obligación de cerrar la clasificación ante su gente. Finalmente, con el regreso esperado de sus figuras titulares, el equipo verde deberá transformar la eficacia de Bogotá en un fútbol mucho más convincente si pretende ratificar su candidatura al título en un semestre donde el único resultado aceptable para la institución es dar la vuelta olímpica.