Néstor Lorenzo y su respaldo a Richard Ríos tras su "caída" en Portugal
Hay jugadores del afecto de los técnicos, Lorenzo tiene al suyo y se llama Richard Ríos
Richard Ríos, el motor del mediocampo tricolor, ha encendido las alarmas en la Selección Colombia tras sufrir una luxación traumática en su hombro derecho durante el clásico entre Benfica y Porto, lo que lo mantendrá fuera de las canchas entre tres y cuatro semanas. Ante la preocupación de la hinchada por su evolución de cara a las Eliminatorias, el técnico Néstor Lorenzo salió al paso para ponerle el pecho a las balas.
Así, el Dt de la selección confirmó que mantiene una "comunicación constante" con el volante y asegurando que su paso por clubes de alta presión como el Palmeiras le ha dado la coraza necesaria para superar este bache.
Mientras José Mourinho también elogia la mentalidad del colombiano en Lisboa, la gran duda que surge es qué tanto afectará este parón el rendimiento de un jugador que parece ser el único que se salva en el naufragio colectivo del equipo portugués. Sin embargo, más allá de la lesión física, Lorenzo reveló un detalle táctico sobre sus charlas privadas que podría cambiar el rol de Ríos en la próxima convocatoria.
El "Special One" y un diagnóstico que va más allá de la medicina
En primer lugar, no es común que José Mourinho se deshaga en elogios hacia un jugador lesionado, pero con Richard Ríos la excepción fue la regla. El técnico luso destacó que, aunque la baja es sensible para las "Águilas", la mentalidad del antioqueño es superior a la de la media, lo que garantiza una recuperación más veloz que la que dicta el manual médico. Ríos ya inició su rehabilitación en Portugal, enfocado en recuperar la movilidad de su brazo derecho para volver a ser el eje del equipo en un mes que será crucial para el Benfica. No obstante, mientras en Europa se habla de huesos y ligamentos, desde Bogotá, Lorenzo tiene la lupa puesta en un aspecto psicológico que pocos están viendo.
La "escuela Palmeiras": El secreto de Lorenzo para no entrar en pánico
Asimismo, Néstor Lorenzo fue enfático al señalar que Richard Ríos "tiene personalidad" para salir de este momento, un carácter forjado en el infierno de la presión que significa jugar en el fútbol brasileño. Para el DT de la Selección, el volante no solo debe sanar su hombro, sino también entender qué es lo que el equipo nacional necesita de él en cada microciclo, algo que discuten semana a semana a través del teléfono. Lorenzo sabe que su pupilo es una pieza inamovible, pero entiende que el contexto de crisis que vive actualmente el club de Da Luz podría ser un obstáculo mayor que la propia luxación. De hecho, las palabras del entrenador dejaron entrever una crítica sutil hacia el entorno que rodea al colombiano en este accidentado inicio de 2026.
¿Cuestión individual o naufragio colectivo?
Por otro lado, Lorenzo no dudó en afirmar que el bache de rendimiento no es solo una cuestión de Ríos, sino un síntoma de un Benfica que "no está en un buen momento" general. Esta defensa a ultranza busca quitarle peso de los hombros al mediocampista, permitiéndole enfocarse exclusivamente en su terapia física sin la ansiedad de cargar con las derrotas de su club. El técnico argentino prefiere un Richard Ríos al 100% en lo mental para cuando le toque ponerse la amarilla, que un jugador forzado a volver antes de tiempo en un equipo que parece no encontrar el rumbo táctico. En consecuencia, el plan de recuperación ya tiene una fecha marcada en el calendario, aunque el verdadero reto será ver cómo llega el "20" a la cita definitiva con la Selección.
La cuenta regresiva para el regreso del "dueño del mediocampo"
Finalmente, el mundo del fútbol colombiano respira con cierta tranquilidad al saber que la lesión no requerirá quirófano, pero la vigilancia será extrema durante las próximas tres semanas. Richard Ríos tiene el respaldo de dos de los técnicos más exigentes del planeta, Mourinho y Lorenzo, una combinación que asegura que su regreso no será solo físico, sino una declaración de intenciones para demostrar que sigue siendo el jugador con más personalidad del continente. En conclusión, el hombro podrá haber cedido, pero la confianza de Lorenzo en su "guerrero" sigue intacta, dejando abierta la incógnita de si esta pausa será el combustible necesario para que Ríos alcance un nivel nunca antes visto en el Mundial 2026.