Sebastián Villa ¡En oferta! No vale 12 millones de dólares, según el presidente de Independiente Rivadavia
Villa ha sido uno de los protagonistas del mercado de fichajes del continente ¿En dónde jugará?
El mercado de pases del 2026 tiene un nombre que genera tanto ruido como incertidumbre, Sebastián Villa. El extremo colombiano, actualmente en las filas de Independiente Rivadavia, se ha convertido en el epicentro de una novela que involucra a gigantes como River Plate, Cruzeiro y clubes del Medio Oriente. Sin embargo, el presidente del club mendocino, Daniel Vila, decidió romper el silencio para desmentir la estratosférica cifra de 12 millones de dólares. En este escenario, surge la pregunta que desvela a la hinchada en Medellín: ¿Es realmente Sebastián Villa una opción para reforzar al Atlético Nacional de Diego Arias?
El mito de los 12 millones y el "no" de River Plate
En primer lugar, Daniel Vila fue tajante al calificar como un "manoseo de redes" los rumores sobre el costo del pase del colombiano. Según el dirigente, nunca existió una oferta por 12 millones de dólares; esa cifra fue un invento digital que complicó las negociaciones reales. Lo que sí fue verídico fueron las conversaciones con River Plate, quienes después de analizar exhaustivamente el perfil del jugador durante varias semanas, decidieron dar un paso al costado en el último minuto de la operación. Esta negativa dejó a Villa en un limbo deportivo, permaneciendo en Colombia con permiso especial mientras su representante busca desesperadamente un destino que satisfaga las pretensiones de la "Lepra" mendocina. Sin embargo, el hecho de que el jugador se encuentre en suelo colombiano ha disparado las alarmas sobre un posible acercamiento con el cuadro verdolaga.
¿Sebastián Villa a Atlético Nacional? La realidad tras el rumor
En este sentido, y respondiendo a la gran duda de la afición, Sebastián Villa NO es actualmente una opción prioritaria para Atlético Nacional. A pesar de su innegable calidad técnica, el proyecto de Diego Arias para este 2026 ya ha realizado una inversión fuerte en extremo con la llegada de Eduard Bello. Además, la filosofía actual del club busca evitar activos con procesos judiciales abiertos o polémicas extradeportivas que puedan alterar la armonía de un vestuario liderado por referentes como David Ospina. Si bien el entorno del jugador podría ofrecerlo ante la falta de ofertas en Argentina, el "Verde" no ha movido un solo dedo por él, priorizando la estabilidad institucional sobre el nombre mediático. No obstante, el tiempo se agota y el ultimátum del presidente Vila ha puesto al jugador contra las cuerdas.
El ultimátum de Mendoza: Seis meses de "castigo" o salida inmediata
Por consiguiente, el futuro de Villa tiene fecha de caducidad. Si en los próximos días no aparece una oferta formal de México, Arabia Saudita o Brasil (donde el Cruzeiro sigue expectante), el extremo deberá presentarse en Argentina para cumplir su contrato, que vence en diciembre de 2026. Daniel Vila fue claro: si no hay acuerdo, el jugador deberá jugar seis meses más en Independiente Rivadavia, un escenario que ninguna de las partes desea debido al alto costo de su ficha y el deseo del futbolista de emigrar a una liga de mayor fuste económico. De hecho, la estrategia de "quedarse en Colombia" parece ser la última carta de presión de un jugador que se resiste a volver a un equipo donde siente que ya cumplió un ciclo.
El destino final: ¿Oriente Próximo o el retorno al fútbol brasileño?
Finalmente, con el mercado de fichajes entrando en su recta final, las opciones más viables para Villa parecen estar lejos de Sudamérica. El interés desde Arabia Saudita cobra fuerza debido a la capacidad de estos clubes de asumir un traspaso sin las trabas éticas o económicas que frenaron a River Plate. Mientras tanto, en Colombia se le ve entrenando por su cuenta, esperando ese llamado que lo saque del ostracismo deportivo y le permita relanzar su carrera en una liga que le garantice competitividad. En conclusión, la novela de Sebastián Villa está lejos de terminar en el Atanasio Girardot, y todo apunta a que su próximo destino será un exilio millonario donde el fútbol sea, por fin, el único protagonista.