Yerry Mina ¿Debe el al Mundial 2026 o la Selección Colombia no lo necesita?

Mina es uno de los máximos goleadores de Colombia en los mundiales, sin embargo, en su principal trabajo, la defensa, ha dejado muchas dudas

Yerry Mina ¿Debe ir o no debe ir al Mundial 2026?
Yerry Mina ¿Debe ir o no debe ir al Mundial 2026?
Foto de Andrés Camilo González
Autor
Publicado:
PUBLICIDAD

La discusión sobre la presencia de Yerry Mina en la lista definitiva para el Mundial de Norteamérica ha dejado de ser meramente futbolística para convertirse en un debate de estado. A pocos meses de la cita orbital, el defensor se encuentra en una encrucijada que pone a prueba la filosofía de Néstor Lorenzo: apostar por la nostalgia de sus goles en Rusia 2018 o rendirse ante la cruda realidad de su historial clínico. Lo que está en juego no es solo un cupo en la defensa, sino la estabilidad de un bloque que ha encontrado en la juventud una velocidad de repliegue que el ex-Barcelona ya no parece garantizar en campo abierto.

El "Efecto Cagliari": Una vigencia silenciosa en la Serie A

En este sentido, los detractores que aseguran que Mina está "acabado" chocan de frente con la estadística fría de la temporada 2025-2026. En el Cagliari, el central ha demostrado que, cuando su cuerpo se lo permite, sigue siendo un defensor de élite en una de las ligas más tácticas del mundo. Con 22 partidos como titular y una precisión de pase del 93%, Mina se ha consolidado como un eje de salida limpia, ganando además el 68% de sus duelos aéreos. Estos números sugieren que su capacidad de anticipación y su poderío físico siguen intactos, convirtiéndolo en una pieza de jerarquía que cualquier equipo desearía tener en situaciones de máxima presión defensiva.

PUBLICIDAD

El peso de la jerarquía frente al nuevo orden de Lorenzo

Por otro lado, el panorama en la Selección Colombia es radicalmente distinto al de hace cuatro años. Bajo el mando de Lorenzo, la consolidación de la pareja Lucumí-Cuesta y el renacer de Davinson Sánchez en Turquía han relegado a Mina a un papel secundario. La "Tricolor" hoy prioriza defensas más veloces y con mayor capacidad de persecución, un perfil que se aleja de las características actuales del gigante de Guachené. Asimismo, el riesgo táctico es innegable: llevar a un jugador propenso a las lesiones musculares a un torneo tan corto podría obligar al cuerpo técnico a gastar un cambio prematuro en un escenario de eliminación directa, una debilidad que potencias como Francia o Brasil no dudarían en explotar.

El factor de vestuario y el recurso de emergencia

Asimismo, el valor de Mina trasciende lo que sucede en los 90 minutos de juego. Su liderazgo y su aura de "goleador mundialista" funcionan como un puente vital entre los referentes históricos y los jóvenes como Yerson Mosquera. En un Mundial, donde el manejo de la presión es tan importante como la táctica, contar con un jugador que sabe lo que es marcar en octavos de final es un activo intangible. De este modo, su presencia se justifica no como un titular inamovible, sino como el "Plan B" definitivo: ese recurso aéreo que Colombia puede lanzar al área rival en el minuto 85 cuando el camino al gol parece cerrado.

Conclusión: Un veredicto condicionado a la salud total

Finalmente, el veredicto sobre Yerry Mina parece estar escrito en su ficha médica más que en su talento. Su jerarquía es un lujo que una selección como la nuestra no debería dejar en casa, siempre y cuando se acepte su nuevo rol como jugador de vestuario y alternativa de emergencia. De este modo, la condición de Lorenzo debe ser innegociable: salud total o exclusión. En un torneo donde no hay espacio para la recuperación, el "Gigante" solo podrá bailar en Norteamérica si su cuerpo le permite seguirle el ritmo a la élite mundial por última vez.

PUBLICIDAD

“Yerry Mina sabe manejar la presión de un Mundial, pero la pregunta es si su cuerpo puede manejar la presión de un pique contra Mbappé o Vinícius en 2026.” — Análisis de Coyuntura Deportiva (Abril 2026).

LO MÁS RECIENTE

PUBLICIDAD