Como si hubieran ganado una estrella: así celebran los hinchas de Millonarios la posible venta del club y el fin de la era Amber Capital.
Para cualquier aficionado al fútbol resulta extraño ver a una hinchada celebrar una noticia que no tiene relación con un título, una clasificación o un fichaje. Sin embargo, eso es exactamente lo que está ocurriendo con Millonarios.
La posibilidad de que Amber Capital venda el 86,1 % de las acciones del club por una cifra cercana a los 65 millones de dólares ha generado una reacción pocas veces vista en el fútbol colombiano. En redes sociales, miles de aficionados han recibido la noticia con euforia, memes, mensajes de celebración y hasta frases que comparan una eventual venta con la conquista de una nueva estrella.
Y es que para una parte importante de la hinchada azul, el posible cambio de propietarios representa el final de una larga etapa de desencuentros con la dirigencia encabezada por Gustavo Serpa y el fondo británico Amber Capital.
Una ruptura que no comenzó este año
Aunque Millonarios logró estabilidad financiera y conquistó títulos durante la administración de Amber Capital, la relación con la afición se fue deteriorando progresivamente.
Las críticas no surgieron únicamente por los resultados deportivos.
Con el paso de los años comenzó a instalarse entre los seguidores una sensación de que el club había pasado a ser administrado con una lógica estrictamente financiera, donde el equilibrio económico tenía prioridad sobre la inversión deportiva.
Cada mercado de fichajes repetía prácticamente el mismo libreto:
salían jugadores importantes;
llegaban pocos refuerzos;
se apostaba por futbolistas jóvenes o de bajo costo;
las ventas generaban importantes ingresos, pero la reinversión parecía insuficiente para competir internacionalmente.
Ese sentimiento fue creciendo hasta convertirse en una de las principales banderas de la hinchada.
"Inviertan o vendan": el grito que acompañó los últimos años
Si hubo una frase que resumió el descontento de los aficionados fue una muy sencilla:
"Inviertan o vendan".
Ese mensaje apareció durante meses en pancartas, banderas, publicaciones en redes sociales y cánticos dentro de El Campín.
Los hinchas no cuestionaban únicamente la administración económica, sino la falta de ambición deportiva.
Mientras otros clubes realizaban inversiones importantes para disputar la Copa Libertadores, gran parte de la afición azul sentía que Millonarios había entrado en una política permanente de austeridad.
Las protestas fueron escalando
Las diferencias entre hinchas y directivos dejaron de ser únicamente digitales.
En varias oportunidades aparecieron pancartas dentro del estadio exigiendo la salida de Gustavo Serpa y cuestionando el manejo institucional del club. Con el tiempo, las manifestaciones fueron aumentando tanto en frecuencia como en intensidad.
Uno de los momentos más recordados ocurrió cuando sectores de la barra organizada lanzaron zapatos a la cancha acompañados del mensaje "pónganse en nuestros zapatos", una protesta simbólica que dio la vuelta al país y reflejó el nivel de frustración de la hinchada durante la crisis deportiva de 2025.
La protesta frente a Caracol Radio
Quizá la manifestación más fuerte contra Amber Capital ocurrió fuera de los escenarios deportivos.
En septiembre de 2025, un grupo de aficionados llegó hasta las instalaciones de Caracol Radio y pintó sobre el asfalto uno de los mensajes más contundentes que se recuerden contra la dirigencia.
"Serpa y Amber se robaron a Millonarios. Con Millos no se jode. Joseph y Gustavo, inviertan o vendan".
Incluso dibujaron una rata como símbolo de rechazo hacia la administración del club.
La protesta no fue casual.
Muchos aficionados asociaban a Caracol Radio con el Grupo Prisa, conglomerado empresarial del que también hace parte Joseph Oughourlian, máximo accionista de Amber Capital.
Las críticas también apuntaban al mercado de fichajes
Cada periodo de transferencias terminaba generando una nueva ola de inconformidad.
Las salidas de figuras importantes, sumadas a incorporaciones consideradas insuficientes por gran parte de la afición, alimentaban el discurso de que el club priorizaba las utilidades antes que construir una nómina capaz de competir por la Copa Libertadores.
Durante los últimos años se hicieron frecuentes las críticas por la venta de futbolistas sin reemplazos del mismo nivel y por una política deportiva considerada demasiado conservadora. Diversos análisis de opinión especializados señalaron precisamente esa falta de reinversión como el principal motivo del distanciamiento entre directivos e hinchas.
Las redes explotaron tras conocerse la oferta
Por eso no sorprendió que, apenas comenzó a circular la información sobre una posible venta del club, las redes sociales se llenaran de mensajes celebrando.
En X, Facebook, Instagram y TikTok aparecieron publicaciones con frases como:
"La mejor noticia del año."
"Hoy se celebra más que un campeonato."
"Por fin escucharon a la hinchada."
"Se acabó una era."
También comenzaron a viralizarse imágenes editadas con Gustavo Serpa despidiéndose del club, videos recordando antiguas protestas y montajes comparando la noticia con la obtención de una nueva estrella.
Aunque muchas publicaciones tienen un tono humorístico, reflejan un sentimiento que se fue acumulando durante varios años.
No toda la hinchada piensa igual
Sin embargo, sería un error afirmar que existe unanimidad.
Otro sector de aficionados recuerda que bajo Amber Capital el club logró salir de una de las peores crisis institucionales de su historia.
Durante esta administración, Millonarios recuperó estabilidad financiera, fortaleció sus divisiones menores, conquistó títulos locales y volvió a posicionarse entre las instituciones económicamente más sólidas del país.
Para estos seguidores, el principal problema no fue la gestión administrativa, sino la falta de un proyecto deportivo más agresivo que acompañara esa solidez económica.
Una ilusión que todavía depende de una firma
Pese al entusiasmo que se vive entre los aficionados, la realidad es que la venta aún no está cerrada.
Lo que existe hasta el momento es una oferta cercana a los 65 millones de dólares presentada por un grupo inversor estadounidense, mientras otro consorcio también estaría preparando una propuesta. Amber Capital no ha confirmado oficialmente que haya decidido vender su participación, por lo que cualquier operación todavía deberá superar un proceso de negociación, auditorías y acuerdos entre las partes.
Lo cierto es que pocas veces una noticia empresarial había provocado semejante reacción emocional entre los seguidores de un club colombiano. Para miles de hinchas de Millonarios, la posible salida de Amber Capital no representa únicamente un cambio de propietarios: simboliza la esperanza de iniciar una nueva etapa, con una política deportiva más ambiciosa, mayor inversión en refuerzos y un proyecto que aspire no solo a mantener la estabilidad financiera, sino también a competir de igual a igual por los grandes objetivos del continente.







