El líder del caos: Nacional vence a Llaneros y extiende la paradoja de un proceso sin "norte" pero con puntos

El equipo de Diego Arias sigue ganando, pero más por incercia, peso individual que por virtudes de su DT

Diego Arias no encaja a pesar de que Nacional es líder
Diego Arias no encaja a pesar de que Nacional es líder
Foto de Andréz  González
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En el fútbol, los resultados suelen ser el mejor extintor para los incendios tácticos. Este 13 de marzo de 2026, Atlético Nacional derrotó 2-0 a Llaneros en el Atanasio Girardot, consolidándose en lo más alto de la Liga BetPlay con 24 puntos. Sin embargo, la victoria no logró disipar la neblina que rodea la identidad del equipo: un gol "de camerino" de Matheus Uribe al minuto 1 y un penal de Eduard Bello al 70' sellaron un triunfo que se explica más por la jerarquía de sus nombres que por un funcionamiento colectivo aceitado. Lo que nos obliga a plantearnos: ante la falta de una huella táctica reconocible, ¿son los 24 puntos de Diego Arias una garantía de éxito para los cuadrangulares, o simplemente la "zanahoria" que oculta un vacío estructural que Millonarios podría desnudar en la próxima jornada?

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En este sentido, el inicio del partido fue un espejismo de lo que Nacional desearía ser. Una asociación rápida por derecha terminó en un centro preciso de Nicolás Rodríguez para que Matheus Uribe, llegando desde atrás, inflara la red apenas al primer minuto. Parecía el inicio de una orquesta, pero terminó siendo un solo de batería. Tras el gol, Nacional le entregó la iniciativa a un Llaneros que, pese a ser décimo en la tabla, lució por momentos más organizado y con una ruta de ataque más clara que el local, planteando el desafío de si la pasividad defensiva del "Verdolaga" es una estrategia de repliegue o una incapacidad de sostener el bloque alto que Arias tanto pregona.

La eficacia como escudo: ¿Por qué sigue Arias?

Por otro lado, los motivos de la permanencia de Diego Arias en el cargo se resumen en una palabra: efectividad. Aunque el equipo no domina los partidos desde la posesión y sufre con las transiciones del rival, los números son irrebatibles: ocho victorias y solo dos derrotas en diez salidas. La falta de identidad se compensa con una pegada letal que castiga el mínimo error ajeno. Ante Llaneros, mientras Jimmy Medranda y Jhon Vásquez perdonaban a un David Ospina siempre atento, Nacional facturaba en los momentos clave. El penal provocado por Uribe y ejecutado por Bello fue el clavo final en un partido donde el "Verde" no brilló, pero sí administró, generando una duda razonable: ¿es sostenible un liderato basado exclusivamente en la pegada individual cuando el ingenio de figuras como Cardona o Uribe falte en las instancias decisivas?

Llaneros perdonó, Nacional liquidó

Asimismo, el desarrollo del segundo tiempo evidenció las grietas del líder. Llaneros, con el "Choclo" Ramírez y Cortés Barreiro, generó opciones claras que se fueron por encima del travesaño o quedaron en las manos de Ospina. Nacional, refugiado en su ventaja, renunció casi por completo a la generación de juego en el último cuarto de cancha hasta el penal del minuto 70. Esta victoria "económica" le permite a Arias trabajar con la tranquilidad de la tabla, pero con la presión de una hinchada que no ve en este equipo la esencia histórica del club, dejando en el aire una pregunta vital para los analistas: ¿bastará el "peso de la camiseta" para superar a un Millonarios que, de la mano de Bustos, llega con una identidad mucho más madura al clásico de la próxima fecha?

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