Hernán Torres y la raíz de todos los problemas de Millonarios
¿Ciclo agotado? La alarma roja que sacude a Millonarios tras el debut en 2026
El 2026 ha comenzado para Millonarios con un eco de crisis que parece venir desde el año anterior. La derrota 2-1 ante Atlético Bucaramanga en la primera jornada de la Liga BetPlay no fue recibida como un simple traspié de inicio de temporada; por el contrario, encendió una alarma temprana que pone bajo la lupa la gestión de Hernán Torres. El entorno albiazul no reacciona por pánico, sino por un contexto acumulado: un cierre de 2025 para el olvido y un rendimiento que, tras 17 partidos oficiales, apenas roza el 45% de efectividad. Sin embargo, la mayor preocupación no reside solo en los puntos perdidos, sino en una herencia negativa que el equipo no logra sacudirse.
La herencia del 2025: El lastre que persigue a Hernán Torres
A raíz de los fracasos recientes, el margen de espera para el cuerpo técnico se ha reducido al mínimo. El equipo arrastra dos golpes anímicos que marcaron el final del semestre pasado: la eliminación de la Copa BetPlay ante el Envigado y la histórica ausencia en los cuadrangulares de la Liga 2025-II. Estos antecedentes actúan como un "arrastre negativo" que hace que cualquier error en 2026 se dimensione al doble. La narrativa del "proceso en construcción" ya no convence a una hinchada que exige resultados inmediatos acordes a la grandeza de la institución.
¿Son los números actuales suficientes para sostener un proyecto de esta envergadura o el volumen de partidos ya dictó sentencia?
Los números que condenan el presente
En sintonía con las estadísticas oficiales, el balance de Torres desde su regreso en julio pasado es, cuanto menos, insuficiente para las pretensiones del club. Con un total de 17 partidos dirigidos, Hernán Torres suma 6 victorias, 5 empates y 6 caídas, mostrando que la cuestión de números se traduce a un juego decadente.
Este rendimiento mediocre es la clave de la alarma encendida. En Millonarios, un promedio inferior al 50% de los puntos disputados se traduce en inestabilidad. La crítica se agudiza porque, a pesar de contar con una pretemporada extensa y una gira internacional por Uruguay y Argentina, el equipo sigue mostrando las mismas grietas defensivas y la falta de control que lo hundieron el año anterior.
Esta falta de evolución táctica contrasta peligrosamente con la alta inversión realizada en la plantilla para esta temporada.
"Tenemos vergüenza": El mea culpa de Mackalister Silva
Bajo esta misma línea de tensión, el capitán y referente David Mackalister Silva salió a dar la cara tras la caída en el Américo Montanini. Con un tono de autocrítica profunda, el volante bogotano reconoció que el inicio es "totalmente negativo" y que el grupo siente "vergüenza" con la afición por no haber cambiado la narrativa del semestre pasado. Silva intentó blindar a Hernán Torres, asumiendo la responsabilidad de los jugadores en el campo, pero sus palabras solo reforzaron la sensación de urgencia que vive el camerino azul. La presión ya no es una posibilidad futura; es una realidad que condiciona cada entrenamiento.
Finalmente, la Fecha 1 se ha convertido en un síntoma preocupante de una enfermedad que Millonarios no logra curar. Con la Copa Sudamericana en el horizonte y la necesidad de entrar a los ocho, Hernán Torres sabe que el tiempo dejó de ser su aliado. La respuesta debe ser contundente y rápida, o la alarma pasará de ser un aviso a convertirse en un incendio institucional.