Millonarios y Santa Fe, entre las plantillas más "viejas" del fútbol colombiano

Sumar experiencia a costa de la juventud es hipotecar el futuro ¿Esta es la apuesta de Millos y Santa Fe para el 2026?

El fútbol colombiano, una liga de veteranos
El fútbol colombiano, una liga de veteranos
Foto de Andréz  González
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La Liga BetPlay 2026 arranca bajo una tendencia inquietante: el fútbol colombiano se ha consolidado como el tercer campeonato con mayor promedio de edad en la región (27.1 años), superado únicamente por Brasil y Paraguay. Este fenómeno responde a una "fuga de talentos" prematura de figuras Sub-20 y a una apuesta arriesgada de clubes grandes como Millonarios y Santa Fe, que han priorizado el "ganar ahora" con plantillas que rozan los 30 años de media. Mientras el "Embajador" sostiene su estructura en cinco referentes que superan los 35 años (liderados por Falcao), el "Cardenal" carece de jugadores menores de 20 años en su nómina profesional. Esta falta de renovación no solo pone en duda el relevo generacional, sino que ha provocado una caída en la cotización de mercado de las plantillas locales, donde la experiencia abunda pero el valor de reventa desaparece.

La estadística del "asilo": Sudamérica en cifras

Para entender la magnitud del problema, es necesario mirar la tabla comparativa de longevidad en el continente. Colombia ha dejado de ser una liga de formación para convertirse en una de consolidación tardía.

  • Paraguay: 27.5 años (Líder en veteranía).
  • Brasil: 27.2 años.
  • Colombia: 27.1 años.

Esta realidad se explica, en gran medida, porque las promesas que antes deleitaban a la tribuna local, como Óscar Perea o Joel Canchimbo, hoy parten al extranjero con apenas un puñado de partidos. En consecuencia, el vacío es llenado por futbolistas que, tras fracasar en el exterior o alcanzar su madurez después de los 27 años, regresan al país para quemar sus últimos cartuchos.

Millonarios: Del "kinder" a la guardia pretoriana

En este contexto, el caso de Millonarios es el más emblemático. Lo que el periodismo denominó en su momento como el "kinder de González" ha terminado siendo una narrativa del pasado. Con la reciente reducción de cupos de 30 a 25 jugadores por plantilla, el técnico Alberto Gamero ha preferido la "seguridad" del veterano sobre la "incertidumbre" del juvenil.

La columna vertebral del equipo azul es, hoy por hoy, una de las más longevas del continente:

  • Radamel Falcao García (39)
  • David Mackalister Silva (39)
  • Carlos Darwin Quintero (38)
  • Diego Novoa (36)
  • Danovis Banguero (36)

Aunque el club cuenta con 14 jugadores menores de 25 años, la realidad táctica dicta que solo dos se perfilan para ser titulares. Esto evidencia que el club ha decidido "echar toda la carne al asador" para obtener resultados inmediatos, dejando la renovación generacional en un segundo plano.

Las plantillas mas "viejas" del FPC
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Santa Fe y la ausencia de rostros nuevos

Por otro lado, Independiente Santa Fe padece una patología similar, aunque con matices distintos. Si bien el León solo tiene a dos jugadores por encima de la barrera de los 35 años —el incombustible Hugo Rodallega (40) y Daniel Torres (36)—, su mayor crisis radica en la base de la pirámide: el equipo no inscribió a ningún jugador Sub-20 para este 2026.

A pesar de intentos de renovación con fichajes como Toscano (21) o Franco Fagúndez (25), la plantilla cardenal se mueve en una zona de "madurez plena" que no genera activos para exportar. La apuesta ha sido clara: traer jugadores con recorrido comprobado como Helibelton Palacios (32) para sostener la competitividad, sacrificando el valor de mercado del plantel a largo plazo.

Consecuencias económicas: El precio de la experiencia

Finalmente, esta "veteranización" del FPC tiene un impacto directo en las finanzas. En el mercado del fútbol, a mayor edad, menor es el valor de transferencia. Al no tener jóvenes diferenciales que eleven la cotización de las plantillas, los clubes colombianos pierden poder de negociación internacional.

La paradoja es absoluta: el hincha celebra la jerarquía de los ídolos que regresan para su "último baile", pero los procesos de divisiones inferiores parecen haberse estancado en un nivel promedio que no logra desbancar a los veteranos. Si el talento juvenil no explota o se va antes de tiempo, la Liga BetPlay corre el riesgo de convertirse en un torneo de exhibición de leyendas, pero con poca proyección competitiva continental.

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