Nacional defiende su fortaleza en el Atanasio: el plan para mantener el invicto ante Llaneros
El cuadro de Diego Arias tiene un compromiso clave por la fecha 11 de la Liga BetPlay Dimayor.
Atlético Nacional regresa al estadio Atanasio Girardot con un objetivo claro: sostener la fortaleza como local que ha trabajado para fortalecer en la Liga BetPlay Dimayor. El verdolaga jugará contra Llaneros por la fecha 11 del campeonato, en el cual en este momento y de ahora en adelante empezará a cobrar cada vez más mayor peso en la tabla, sobre todo en semanas convulsionadas tanto a nivel deportivo como fuera de la cancha en el equipo.
El equipo paisa llega a este partido con un dato que sostiene parte de su confianza: sigue sin conocer la derrota en Medellín en el campeonato. Este invicto en el Atanasio se ha constituido en uno de los baluartes de la campaña y es, por esta razón, el que Nacional buscará defender frente a un rival que en la teoría aparece como una oportunidad para ratificar su fortaleza.
Hacer del Atanasio una cancha de presión
Uno de los puntos más importantes para Nacional será imponer las condiciones desde el primer minuto. En los partidos que ganó como local, el equipo ha mostrado una actitud agresiva en campo rival, presionando alto y buscando recuperar rápido el balón para poder instalarse en terreno contrario.
Frente a Llaneros, mantener esa intensidad inicial va a ser fundamental. A los equipos que vienen a visitar el Atanasio, les gusta hacerlo tratando de establecer bloques defensivos muy cerrados donde esperan poder vivir de cualquier error por parte del rival o salir rápidamente de contra.
Por ello, Nacional necesitará de paciencia para mover la pelota, pero también de agresividad para romper líneas y no hacer predecible tampoco el partido.
Al mismo tiempo, cuando un equipo logra imponer ese ritmo, entonces el estadio puede pasar a ser un cómplice más que generalmente puede inclinar la balanza en favor del equipo.
Control del mediocampo para evitar sorpresas
Otro punto a destacar es el manejo del mediocampo. Nacional ha demostrado que cuando logra controlar esa zona del terreno el equipo se vuelve más estable a la hora de defender y de atacar. Jugar con jugadores que tengan capacidad de recuperación y buena salida puede ser clave para no permitir que el rival encuentre espacio.
Llaneros, seguramente buscará aprovechar cualquier desconcentración para poder generar transiciones rápidas, por ello, será importante el balance entre los volantes de marca y mediocampistas ofensivos para no permitir que el partido se rompa.
Ese control del ritmo puede ser fundamental para determinar si el encuentro se convierte en uno más o si el duelo se complica más de lo esperado.
Implicar el peso de ofensiva de la nómina
De esta forma, Nacional dispone de futbolistas capaces de marcar las diferencias en cualquier momento del cotejo. Tener delanteros que pueden definir y extremos que logran desequilibrarlo en el uno para uno son dos de las principales armas del equipo.
Enfrente, la escuadra rival, con bajas por selecciones, supondremos que priorizará el orden defensivo y, por ende, la movilidad ofensiva será una de las claves para abrir espacios. Cambios de posiciones, diagonales continuas y remates de media distancia pueden llegar a ser elementos para derribar un posible bloque bajo.
Este tipo de repertorio ofensivo que Nacional logre activar puede transformar partidos cerrados en ocasiones claras de gol.
Un partido que puede reforzar la confianza de la historia
Por encima de los tres puntos en juego, el duelo que se viene ante Llaneros es apenas la posibilidad que tiene Nacional de reforzar la confianza de su historia ante su hinchada. Mantener el invicto en el Atanasio, más allá que ayude en la tabla, también colabora en el vínculo del equipo con su gente.
Luego de un tiempo de agitación en el medio del conjunto, cada triunfo en patio le permite recomponer algo de la calma deportiva que se necesita el propio estadio en partido y en campeonatos tan extensos como el de la Liga BetPlay, el convertir el terreno de juego en fortaleza, es una de las fórmulas que construyen vivir en las partes más altas de la tabla.
Por eso, la confrontación ante Llaneros puede ser un encuentro más del calendario, pero en realidad supone una nueva oportunidad de constatar que el Atanasio Girardot continúa siendo una de las plazas con más dificultad en el fútbol colombiano.