Nueva victoria de Millonarios a muy alto costo, más lesionados en la previa de la Copa Sudamericana

Millonarios lo ganaba bien ante Llaneros hasta que llegaron las lesiones

Millonarios y el resurgir de la mano de Bustos
Millonarios y el resurgir de la mano de Bustos
Foto de Andréz  González
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El estadio El Campín fue testigo este sábado 14 de febrero de un guion agridulce que deja a Millonarios con los tres puntos en la bolsa, pero con el alma en vilo. El equipo dirigido por Fabián Bustos logró su segundo triunfo consecutivo en la Liga BetPlay 2026-I al vencer 2-1 a Llaneros FC, un resultado que le permite seguir escalando posiciones y recuperar el terreno perdido al inicio del torneo. Más allá de este encuentro, hubo dos situaciones que colocal al Embajador contra las cuertas.

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La alegría de la victoria vs. La realidad de las lesiones

La alegría por la victoria se vio opacada por una auténtica tragedia médica: la salida en camilla de sus dos máximos referentes ofensivos, Rodrigo Contreras y Radamel Falcao García, quienes abandonaron el campo antes de finalizar el primer tiempo. Con este panorama, el "Embajador" suma confianza en los números pero entra en estado de emergencia absoluta en su nómina, dejando la gran incógnita de si el costo de estos tres puntos terminará siendo el sacrificio de sus aspiraciones internacionales.

En este sentido, el inicio del encuentro fue un espejismo de perfección táctica que se desmoronó rápidamente. Apenas al minuto 4, el argentino Rodrigo Contreras ratificó su idilio con el gol al conectar un cabezazo certero tras un centro preciso de Sebastián Valencia, poniendo el 1-0 que prometía una noche tranquila. No obstante, la ventaja en el marcador no se tradujo en dominio, ya que la falta de un generador de juego claro permitió que Llaneros tomara la posesión y pusiera a prueba la resistencia azul. El drama real estalló al minuto 33 cuando Contreras pidió el cambio por una molestia muscular, seguido por el "Tigre" Falcao, quien se retiró en camilla en el tiempo de adición de la primera mitad. Esta doble baja despoja a Millonarios de su cuota goleadora en menos de 45 minutos, planteando un escenario de terror para Bustos de cara a la seguidilla de partidos que se avecina.

La redención de Leo Castro en medio de la crisis

Por otro lado, el segundo tiempo sirvió para que Leonardo Castro reclamara su lugar en el equipo justo cuando más se le necesitaba. Tras un semestre de sequía y dudas, el atacante apareció al minuto 59 para anotar el 2-0 con un soberbio cabezazo, dándole un respiro de tranquilidad a una hinchada que aún procesaba la salida de sus ídolos. La victoria pudo ser más abultada, pero la falta de puntería y una pelota sacada en la línea a Jorge Cabezas Hurtado impidieron la goleada. A pesar del dominio parcial, las desconcentraciones defensivas volvieron a pasar factura: al minuto 84, Luis Miranda descontó para la visita, terminando con el invicto del portero Diego Novoa y dejando en evidencia las grietas de una zaga que parece perder la brújula sin sus líderes vocales, lo que enciende las alarmas sobre la solidez estructural del equipo ante rivales de mayor jerarquía.

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Un triunfo que sabe a hospital antes del clásico continental

Asimismo, la recuperación de Millonarios en la tabla de posiciones es innegable, pero la "suerte de los veteranos" parece haberse agotado en el peor momento posible. Con la confirmación de las lesiones de Falcao y Contreras, que se suman a las ya conocidas de Mackalister Silva y Carlos Darwin Quintero, el departamento médico del club se ha convertido en el centro de atención por encima del campo de entrenamiento. El proceso de Bustos gana aire en la clasificación general, pero pierde las herramientas que lo hicieron competitivo en las últimas jornadas. La resiliencia de los canteranos y de jugadores como Castro será puesta a prueba bajo una presión extrema, ya que el calendario no da tregua y el margen de error para sustituir a cuatro titulares indiscutibles es prácticamente inexistente.

Finalmente, Millonarios se va a dormir con la satisfacción del deber cumplido en los puntos, pero con la incertidumbre devorando el vestuario. Ganar a Llaneros era una obligación, pero hacerlo a costa de perder a toda su columna vertebral ofensiva se siente como una derrota estratégica a largo plazo. La mirada de la institución está puesta ahora en los exámenes médicos que determinarán el grado de las lesiones de sus estrellas, mientras el 4 de marzo aparece en el horizonte como una fecha que hoy parece más una amenaza que una oportunidad. El fútbol le ha devuelto la sonrisa al "Embajador" en los resultados, pero le ha arrebatado la tranquilidad física, obligándonos a preguntarnos si este Millonarios mermado tendrá la rebeldía necesaria para defender su invicto en El Campín contra un Nacional que no perdona debilidades.

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