¡Se rompe la Liga BetPlay! Los grandes se rebelan y exigen cambiar el reparto de TV ¡Esta es su propuesta!
Millonarios, Nacional y América lideran el revolcón que cambiaría la TV en Colombia
Con el contrato de Win Sports entrando en su etapa final, los cimientos de la Dimayor han empezado a temblar tras filtrarse una propuesta revolucionaria liderada por los clubes con mayor hinchada. Atlético Nacional, Millonarios y América de Cali, cansados de un modelo que consideran obsoleto, exigen que el dinero de la televisión deje de repartirse equitativamente entre los 36 equipos profesionales. Su objetivo es claro: adoptar un sistema internacional que premie la audiencia y los resultados, lo que nos obliga a plantearnos: ¿es esta la única vía para que los clubes colombianos vuelvan a ser protagonistas en la Copa Libertadores, o este cambio condenará a los equipos pequeños a una crisis de subsistencia irreversible?
En este sentido, la filtración dada a conocer por el periodista César Augusto Londoño revela un plan agresivo de los denominados "8 grandes". Estos clubes, que ostentan 90 de las 100 ligas disputadas y 138 títulos en total, argumentan que no pueden seguir compitiendo en desventaja económica frente a gigantes de Brasil o Argentina mientras sus ingresos locales se diluyen en partes iguales con equipos de bajo impacto mediático. La propuesta busca implementar el modelo europeo: un 50% de reparto igualitario, un 25% por méritos deportivos y un 25% basado en niveles de audiencia, planteando el desafío de si la Dimayor se atreverá a modernizar sus finanzas o si el miedo al desequilibrio interno frenará la evolución del FPC.
Choque de poderes: El peso del voto vs. el peso de la marca
Por otro lado, el camino hacia este nuevo contrato de TV (proyectado para 2027 en adelante) se perfila como una batalla política sin precedentes. Aunque los equipos grandes son los que "venden" el producto y llenan los estadios, en la asamblea de la Dimayor rige la democracia absoluta: el voto de un histórico como Nacional pesa lo mismo que el de un equipo del ascenso como Orsomarso. Esta disparidad de fuerzas genera un bloqueo natural, ya que los clubes pequeños temen que ceder presupuesto signifique firmar su sentencia de muerte deportiva, generando una duda razonable: ¿lograrán los grandes convencer a los equipos menores con algún incentivo adicional, o veremos una ruptura definitiva que termine en la creación de una liga independiente al estilo europeo?
La apuesta por la competitividad internacional
Asimismo, la dirigencia de los clubes más poderosos sostiene que esta "rebelión" es necesaria para mejorar la calidad del espectáculo. Con mayores ingresos, equipos como Junior de Barranquilla o Independiente Medellín podrían aspirar a traer figuras de talla mundial o retener talentos antes de que partan a ligas extranjeras. Sin una compensación justa por su mayor inversión en infraestructura y nóminas, el fútbol colombiano corre el riesgo de seguir siendo un "exportador de promesas" sin gloria continental, dejando en el aire una pregunta vital para los analistas: ¿está el hincha dispuesto a ver una liga más desigual con tal de ver a su equipo levantando un trofeo de la Conmebol nuevamente?