Santa Fe quedó eliminado de la Copa Sudamericana después de perder 2-0 contra Vasco en São Januário, tras el 0-0 de la ida en Bogotá, y Pablo Repetto apuntó a la falta de contundencia como uno de los factores que terminó decidiendo la serie. El entrenador aseguró que su equipo tuvo seis situaciones durante los dos partidos y lamentó no haber convertido ninguna, mientras destacó que el arquero brasileño Léo Jardim terminó siendo la figura de la eliminatoria.

Rodallega tuvo una de las opciones más importantes

Hugo Rodallega llegó a esta serie como uno de los principales referentes ofensivos de Santa Fe. En la campaña internacional de 2026 había marcado cuatro goles, incluidos dos contra Caracas en los octavos de final, además de sus anotaciones frente a Corinthians y Platense en la fase de grupos de la Libertadores.

Ante Vasco, sin embargo, el delantero no consiguió convertir. El 0-0 de Bogotá y la derrota 2-0 en Brasil dejaron al capitán sin poder marcar durante los 180 minutos de la eliminatoria.

En São Januário tuvo una oportunidad especialmente importante cuando Santa Fe todavía estaba con vida en el partido. La intervención del arquero Léo Jardim evitó que el equipo colombiano pudiera ponerse en ventaja. Esa atajada terminó teniendo un peso enorme porque Vasco posteriormente encontró el 1-0 y comenzó a controlar la clasificación.

Fagúndez sí había respondido en los partidos anteriores

El caso de Franco Fagúndez es diferente. El uruguayo había sido uno de los futbolistas ofensivos más productivos de Santa Fe durante el segundo semestre.

En la Liga BetPlay II venía de marcar contra Junior, Millonarios y Fortaleza. Contra Millonarios hizo parte del 3-2 en el clásico y ante Fortaleza volvió a convertir para poner al equipo en ventaja.

Además, en la campaña internacional fue todavía más determinante. La CONMEBOL registra cuatro goles internacionales para Fagúndez durante 2026, incluyendo los dos que marcó contra Caracas y el penal que convirtió frente a River Plate en el Monumental para llevar aquella serie a los penales.

Por eso, su falta de gol contra Vasco contrasta con lo que había mostrado anteriormente. En la ida jugó los 90 minutos y Santa Fe no consiguió romper el cero.

Seis oportunidades y cero goles

La frase de Repetto toma relevancia por lo ocurrido en los dos encuentros. Santa Fe tuvo que conformarse con un 0-0 en El Campín, a pesar de buscar el arco de Vasco, y llegó a Brasil obligado a marcar para avanzar.

En Río de Janeiro tampoco encontró la manera de convertir. Vasco terminó ganando 2-0 con los goles de Bruno Duarte y David y avanzó a las semifinales.

Así, Santa Fe cerró los cuartos de final con 180 minutos jugados y cero goles anotados. Para Repetto, la explicación no estuvo únicamente en el funcionamiento: la efectividad terminó siendo determinante.

El técnico también reconoció el mérito de Jardim, al considerar que el guardameta brasileño fue la figura de la serie. Es decir, el análisis de Repetto no se reduce a que sus atacantes hayan fallado: Santa Fe generó y, cuando consiguió encontrar el camino hacia el arco, también se encontró con un arquero que respondió.

Fagúndez llega con números importantes en la Liga

El uruguayo también representa una de las principales cartas ofensivas que le quedan a Santa Fe para la Liga. Después de diez jornadas, el equipo llegó a 13 puntos y se mantiene en la pelea por los ocho primeros lugares.

Fagúndez había sido titular contra Fortaleza y marcó al minuto 17 para abrir el partido. También convirtió contra Millonarios y Junior en las fechas anteriores.

Su producción reciente demuestra que el problema contra Vasco fue particularmente de esa serie y no necesariamente una ausencia total de gol del atacante.

Ahora Santa Fe debe responder en la Liga

La eliminación cambia completamente el escenario del equipo de Repetto. Santa Fe ya no tendrá que repartir esfuerzos entre la competencia internacional y el campeonato colombiano.

El próximo partido será contra Alianza FC como visitante el 19 de septiembre, seguido por el duelo frente a Deportivo Cali el 22 de septiembre y la visita a Deportivo Pereira el 29.

Después del golpe ante Vasco, Rodallega ya pidió cambiar el chip y apuntó a la necesidad de entrar entre los ocho y seguir peleando la Liga. Para Santa Fe, la responsabilidad ofensiva volverá a recaer en sus principales atacantes: Rodallega y Fagúndez, dos jugadores que ya demostraron capacidad goleadora durante la temporada, pero que no pudieron encontrar el gol cuando el equipo más lo necesitaba ante Vasco.