El jueves 11 de junio, la Selección de México, bajo la experimentada dirección técnica de Javier 'Vasco' Aguirre, saltará al sagrado gramado del Estadio Azteca para enfrentar a su similar de Sudáfrica en el partido inaugural correspondiente al Grupo A. No obstante, más allá del orgullo de levantar el telón de la cita ecuménica, el combinado local cargará sobre sus hombros con el peso de una inquietante anomalía estadística: el "Coloso de Santa Úrsula", uno de los templos más legendarios del balompié mundial, arrastra un curioso maleficio histórico en el que jamás se ha registrado un ganador durante un compromiso de apertura orbital.

El embrujo de Santa Úrsula: Las inauguraciones sin dueño en la historia mundialista

En este sentido, las páginas doradas de la Copa del Mundo revelan que el Estadio Azteca se convertirá este jueves en el primer escenario del planeta en albergar tres partidos inaugurales en la historia de la FIFA, pero las dos experiencias previas dejaron un amargo sabor de boca debido a la total ausencia de celebraciones definitivas. La primera vez que se escenificó este rito fue en el Mundial de 1970, cuando más de 100.000 espectadores abarrotaron las tribunas para presenciar el debut de la selección anfitriona frente a la Unión Soviética, un choque de alta tensión geopolítica que terminó sellando un pálido e inamovible empate 0-0.

Asimismo, el destino dictó una sentencia idéntica dieciséis años más tarde, cuando México asumió la organización de la Copa del Mundo de 1986 tras la renuncia de Colombia. En aquella soleada tarde de inauguración, el Azteca volvió a vestirse de gala para recibir el compromiso de apertura entre las selecciones de Italia —vigente campeona del mundo en ese entonces— y Bulgaria; lejos de romper la inercia del pasado, el marcador electrónico del Coloso registró una nueva paridad, esta vez con un definitivo 1-1 que prolongó el mito de que el coliseo capitalino ahoga los gritos de victoria en los juegos de apertura.

"El estadio Azteca jamás ha visto un ganador en un partido de apertura de la Copa del Mundo. Los dos únicos partidos inaugurales disputados en el mítico escenario terminaron empatados, una coincidencia que genera expectativa de cara al debut contra Sudáfrica". — Balance histórico de los registros de la FIFA en la antesala del partido inaugural del 11 de junio de 2026.

A lo largo de sus participaciones mundialistas, México ha sido protagonista del encuentro que abre la competencia en siete ocasiones. En ninguna de ellas logró quedarse con el triunfo.

El récord inédito del 'Tri' frente a su más pesada asignatura pendiente

Por otro lado, la escuadra dirigida por Javier Aguirre se apoderará de un récord absoluto e inédito en los libros de la FIFA al alcanzar su octava participación en el partido inicial de una Copa del Mundo, una marca de constancia y protagonismo que ninguna otra federación del planeta ha logrado igualar hasta el sol de hoy. Sin embargo, este imponente hito estadístico contrasta de forma drástica con una pavorosa realidad deportiva: el 'Tri' jamás ha podido saborear la victoria en un partido inaugural en toda su trayectoria institucional, arrastrando una penosa cadena histórica compuesta por cinco derrotas y dos empates.

Pasando a otro tema, la plantilla mexicana asume el compromiso ante los "Bafana Bafana" como una oportunidad de oro para sacudirse de un plumazo dos maldiciones simultáneas: regalarle a su ferviente afición el primer triunfo de su historia en una apertura mundialista y, de paso, inaugurar el casillero de victorias en un juego inicial dentro del Azteca. La presión sobre el plantel azteca es total, obligándolos a desplegar un fútbol sumamente agresivo para evitar que los fantasmas del pasado se apoderen del trámite del compromiso y comprometan su andar en el sector desde la primera jornada.