Montero bajo la lupa: ¿Solución o parte del problema en el arco tricolor?
Sin duda alguna, el tema de Montero y el arco ha sido uno de los que más dudas ha generado en esta doble jornada de amistosos
Tras la contundente derrota ante los suplentes de Francia, el balance de Álvaro Montero se divide entre la mala fortuna y la falta de jerarquía en momentos clave. Aunque el guajiro llegó precedido de un gran nivel en el fútbol argentino, encajar tres goles en un solo partido ha enfriado el entusiasmo de quienes lo pedían como el salvador tras los errores de Camilo Vargas ante Croacia. Lo que nos obliga a plantearnos: ante la fragilidad de un arquero que no impuso su "ley de soberano" en el área chica contra un equipo muleto, ¿estamos pidiendo cambios por mérito real o simplemente por el desespero de encontrar un héroe en una nómina que, colectivamente, se desmorona cada vez que enfrenta a una potencia mundial?
En este sentido, la actuación de Montero fue un reflejo de la inestabilidad que atraviesa el proceso de Néstor Lorenzo. Si bien en el primer gol de Doué quedó eximido por un desvío accidental en Muñoz, su respuesta en el segundo tanto de Thuram reavivó las dudas sobre su lectura del juego aéreo. Pese a su imponente talla, el guardameta no salió a cortar un centro que terminó en un cabezazo letal, demostrando que tener "nombre" y "estatura" no garantiza seguridad si no hay una voz de mando que ordene una defensa de papel. Planteando el desafío de si la Selección Colombia debe seguir apostando por la rotación en el arco a solo dos meses del Mundial, o si estas pruebas solo sirven para confirmar que el nivel de nuestros porteros es el reflejo exacto de una liga y una preparación que hoy no nos permite mirar a los ojos a los candidatos al título.
Una "cal" y una "arena" en los números
Por otro lado, las estadísticas frías de Sofascore le otorgaron una calificación de 6.2, producto de dos atajadas cercanas y un despeje aéreo. Sin embargo, la evaluación cualitativa sugiere que Montero no logró ser ese factor diferencial que "gana partidos". En el tercer gol francés fue prácticamente fusilado, dejando la sensación de que, sin importar quién esté bajo los tres palos, Colombia sigue siendo un equipo que concede demasiadas ventajas en las transiciones defensivas. Generando una duda razonable: ¿es justo crucificar a Montero por no evitar la goleada, o es hora de aceptar que nuestra crisis en el arco es solo el síntoma de un sistema táctico que deja desprotegido a cualquier portero, sea de la liga local o del extranjero?
¿Vargas o Montero? El dilema de la inseguridad
Asimismo, el panorama para el Mundial 2026 se torna sombrío. Con Vargas errático frente a Croacia y Montero incapaz de cerrar el arco ante la suplencia de Francia, Lorenzo se encuentra en una encrucijada peligrosa. La falta de un titular indiscutido genera una atmósfera de desconfianza que se traslada a los centrales y laterales. Dejando en el aire una pregunta vital para los analistas: ¿tenemos el equipo que nos merecemos porque como hinchada exigimos cambios drásticos ante cada error, impidiendo que un portero se consolide, o es que realmente no contamos con un guardameta de élite capaz de sostener el cero cuando las papas queman?