Boca Juniors podría ver con buenos ojos una oferta de USD 7 u 8 millones por Álvaro Montero, pero venderlo lo dejaría sin el arquero que Rodolfo Arruabarrena pidió para 2027. El club argentino no aceptaría menos de seis o siete millones, según AS Colombia, por un colombiano que llegó en julio por cerca de USD 4 millones. Con Agustín Marchesín lesionado y con contrato hasta diciembre, la plata europea abre un dilema entre el negocio y la seguridad bajo los tres palos.

Que Europa mire a Montero tiene lógica. El colombiano llegó en julio desde Vélez como pedido exclusivo de Arruabarrena y se afianzó como titular, con 21 partidos en Boca y paso por el Mundial 2026 con la Selección Colombia. La idea del cuerpo técnico, según El Intransigente, era que llegara afianzado a 2027 para adueñarse del arco. Mientras tanto, AS Colombia habla de una oferta firme de un club europeo cuyo nombre y monto siguen en reserva. Pero el arco de Boca no tiene un reemplazo claro.

El problema está en la fila de atrás. Marchesín, el titular a comienzos de 2026, se rompió los ligamentos de la rodilla derecha en abril ante Barcelona de Ecuador, no volverá a jugar este año y su contrato vence el 31 de diciembre sin renovación definida. Leandro Brey, de 23 años, atajó parte del semestre, pero la dirigencia no quedó convencida con su rendimiento. Los números de los dos cuentan esa historia.

Marchesín y Brey: los números detrás de las alternativas

Marchesín acumula 53 presentaciones con Boca, 40 goles en contra y 23 partidos sin recibir goles, según El Intransigente, pero llegará a 2027 en plena recuperación. Brey, con 42 partidos en el club, atajó siete juegos de Copa Argentina y Boca ganó seis: cuatro en los 90 minutos y dos por penales. Tiene el respaldo de esos números en copa, pero no la continuidad de Montero. La consecuencia es clara: si el colombiano se va, Boca tendría que salir al mercado por otro arquero.

El antecedente de abril: Boca ya se quedó corto en el arco

Boca ya vivió ese dilema este año. Tras la lesión de Marchesín, en abril, decidió no fichar otro arquero y darle la confianza a Brey. Tres meses después pagó cerca de USD 4 millones por Montero, una decisión que el rendimiento irregular del juvenil terminó de acelerar. En julio también sonaron Sergio Rochet y Gerónimo Rulli como opciones. Una venta de USD 7 u 8 millones dejaría entre USD 3 y 4 millones de ganancia, y habría que ver si eso alcanzaría para un reemplazo de ese nivel.

Hoy Montero es el dueño del arco y la oferta europea sigue sin nombre. Lo que todavía no ocurre es que el club interesado revele su cifra. Si la propuesta supera los siete millones, Boca podría hacer una ganancia importante, pero solo si asegura antes un reemplazo de peso. De lo contrario, vender dejaría al xeneize a merced de la recuperación de Marchesín y de un Brey que todavía no convence.