Cristian Zapata, el zaguero colombiano que pasó por el Milan y jugó con la Selección Colombia, vuelve del retiro a los 40 años y vestirá la camiseta de Real Montevideo, club de la Divisional D de Uruguay. Lo reveló Pedro Del Campo, presidente de la SAD, en Sport890. La noticia sorprende porque un defensor con Mundial y Serie A en el currículum terminará en la cuarta categoría, mientras el club ya busca a Burrito Ortega y Felipe Melo.
El club ya había llamado la atención al fichar al relator argentino Sebastián “Pollo” Vignolo para 2026, y Del Campo prometió entonces que llegarían más figuras con la idea de “revolucionar el fútbol como lo conocemos”. Zapata es la segunda gran pieza de esa estrategia: un nombre con peso internacional que sirve de vitrina para un equipo que normalmente pasa desapercibido. Pero a los 40 años, volver no es solo cuestión de ganas.
El primer freno es el físico. Zapata ya había dejado el fútbol y un central veterano tarda en recuperar ritmo, sobre todo en canchas de ascenso donde el juego es mucho más áspero. El segundo es el presupuesto: la Divisional D no tiene estructuras para competir con salarios de primer nivel, y el club quiere sumar, además, a otros tres veteranos. Aun así, su hoja de vida explica por qué el proyecto lo quiere a toda costa.
Zapata y su historial con Colombia y Europa
El central nacido en Padilla, Cauca, es uno de los defensores colombianos más recordados de su generación. Con la Selección Colombia acumuló más de 50 partidos y marcó dos goles, entre ellos uno a Estados Unidos en la Copa América Centenario de 2016, además de integrar el plantel del Mundial de Brasil 2014. En Europa pasó por Udinese, Villarreal, Milan, donde llegó en 2012 y fue campeón de la Supercoppa italiana, y Genoa. Luego volvió a Sudamérica: San Lorenzo de Argentina, Atlético Nacional y Vitória de Brasil. Su último club conocido fue el Atlético Bucaramanga, antes de colgar los botines.
Cuánto podría ganar y cuál es el plan de Real Montevideo
El club no ha revelado cifras, pero en la Divisional D, un jugador de este perfil podría rondar entre 1.000 y 5.000 dólares mensuales, más viáticos, alojamiento y posibles bonos por taquilla o patrocinios. Es una cifra muy inferior a lo que Zapata cobraba en Italia o España, pero el plan del club no es deportivo en el sentido clásico: busca sacar del retiro a figuras mediáticas, como ya hizo con Vignolo, para ganar audiencia, redes y auspiciantes. Con Ortega (52), Pavone (42) y Melo (43), la idea sería que algunos jueguen solo uno o varios partidos, lo que abarataría el costo y multiplicaría el efecto publicitario. Si funciona, la inversión se paga sola.
Por ahora, lo único confirmado es el regreso de Zapata, anunciado por el propio Del Campo. Aún no se han cerrado los fichajes de Ortega, Pavone y Melo, ni se conoce el contrato del colombiano. Si el club logra reunirlos a todos, la Divisional D tendrá una temporada con figuras que marcaron épocas en Colombia, Argentina, Brasil e Italia, algo impensado para una categoría que casi nunca sale en los titulares.








