Todas las miradas de la furiosa hinchada local convergieron sobre un único gran señalado: el delantero cordobés Alfredo Morelos, quien pasó de tener en sus botas la llave de la épica remontada a convertirse en el villano absoluto de la jornada tras protagonizar un fallo monumental que sepultó las aspiraciones del rey de copas.
El renacer con Cardona y el fatídico minuto 64: El error desde el punto penal que congeló el Atanasio
En este sentido, la final de vuelta en Medellín transitaba por terrenos de alta tensión con un cero a cero que favorecía la comodidad del esquema defensivo caribeño. Sin embargo, la historia cambió de rumbo con el ingreso de Edwin Cardona al terreno de juego, una variante táctica que le inyectó una nueva vida al mediocampo de Nacional. Cardona se adueñó por completo de la pelota y, sobre los 56 minutos, capitalizó de gran manera un preciso centro de Andrés Sarmiento para rematar con claridad frente a la portería de Mauro Silveira y sellar el 1-0 que encendía la caldera del Atanasio Girardot.
Asimismo, la efervescencia colectiva y la ilusión de igualar la serie global sufrieron un golpe devastador apenas un puñado de minutos más tarde. Al minuto 64, el cuadro verdolaga dispuso de una pena máxima inmejorable para colocar el 2-0 en la pizarra; no obstante, Alfredo Morelos ejecutó el cobro de forma increíble, mandando el balón completamente desviado y lejos del arco defendido por Silveira. Este garrafal fallo borró por completo al atacante del compromiso en el plano mental, derrumbando el ímpetu ofensivo de un Nacional que a partir de ese instante no volvió a generar acciones de real peligro sobre el área tiburona.
El paredón de las redes sociales y el ensordecedor abucheo de la tribuna antioqueña
Por otro lado, el veredicto de la hinchada verdolaga en las plataformas digitales no se hizo esperar, desatando una oleada de feroces críticas y reproches hacia el comportamiento y rendimiento del delantero cordobés. Los fanáticos inundaron la red social 'X' catalogando a Morelos como el principal responsable de la pérdida del título y exigiendo su salida inmediata de la institución. Comentarios como "el primero en irse debe ser Alfredo Morelos" o cuestionamientos hacia su actitud ("se la pasa la mayor parte del partido llorando, de mal genio y refunfuñando") inundaron las tendencias locales, minimizando sus números previos al señalar que "es muy fácil hacer gol contra Llaneros y Chicó", pero fallar en las citas definitivas.
Pasando a otro tema, la furia de la afición verdolaga trascendió las pantallas para manifestarse de forma contundente sobre el propio gramado del Atanasio Girardot. Al minuto 84, viendo su nula respuesta futbolística tras el penal errado, el cuerpo técnico decidió retirar a Morelos del campo para darle paso al atacante Dairon Asprilla. En ese preciso instante, las tribunas del coloso de la avenida Centenario se unieron en una monumental y ensordecedora pifia dirigida al ariete, quien no tuvo más alternativa que acelerar el paso para abandonar el terreno de juego bajo el peso del repudio generalizado de su propia gente.







