El exentrenador de James Rodríguez que arremetió en contra del colombiano
Thiago Carpini habló sobre cómo fue su corta relación con el colombiano cuando hizo parte del Sao Paulo.
Las palabras que nos dejó Thiago Carpini traen nuevamente a la conversación la etapa de James Rodríguez por el São Paulo, sobre todo por un episodio que marcó un antes y un después en su relación con el cuerpo técnico.
El penalti que cambió todo
El entrenador de fútbol brasileño dio cuenta de un momento puntual que, tal como él cuenta, provocó malestar en la plantilla. Todo esto pasaba en un encuentro por la Copa de Brasil contra Novorizontino, en el cual el equipo tenía que resolver a favor desde los 11 metros.
Carpini contó que el centrocampista colombiano decidió no asumir la responsabilidad de ejecutar el penalti, lo que dejó tanto a los técnicos como a sus compañeros en la enseñanza bien sorprendidos. La situación chocaba con lo que sucedía en la tribuna, donde la afición exigía que fuera él el que ejecutara.
“Cuando lleguemos a cuartos de final (Copa de Brasil), contra Novorizontino, un tipo como James no puede pedir no ejecutar un penalti contra Novorizontino porque le falta confianza. No podría decir eso en la rueda de prensa. Pero los que estábamos ahí lo sabemos. El grupo estaba enojado. Cuando nos pusimos en círculo, nos recordó el penalti que falló en la Sudamericana. Se imaginan lo que quise hacerle”, cuenta el técnico.
La reacción de la afición y la presión de los medios de comunicación
Carpini también hizo referencia al ambiente que se dio la noche del partido en el estadio. Mientras que desde la grada pidiéndose la presencia de James en las ejecuciones de esos penaltis, el entrenador tenía que aguantar las críticas sin saber cuál era el trasfondo de su decisión.
"Todo el estadio estaba gritando su nombre y a mí me decían 'burro'. Me pareció una chorrada, pero forma parte de la profesión. Cuando después, en rueda de prensa, me preguntan cómo elegí al lanzador del penalti, respiré tranquilo y dije que varias personas habían lanzado penaltis, que dejaríamos que lo lanzara el que nos diera más confianza. Y cuando dije esto -siguió explicando-, dijeron que era un desastre y que había que cambiar de entrenador".
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Una relación que nunca llegó a cuajar bien
Más allá de ese episodio concreto, el entrenador dejó claro que la convivencia con el colombiano nunca fue fácil. A pesar de tener experiencia con futbolistas de gran nivel, aseguró que con James no pudo tener una conversación fluida.
"Intento ser justo y cohesivo con todos los futbolistas, y siempre lo logro, ya que siempre trato de ponerme en el lugar de los futbolistas y entonces sólo pienso en lo que tengo que decidir. A todos los futbolistas, los que están en cualquier grupo donde he estado, siempre les he dicho que cuando tenga que hablar con ellos lo hago con el objetivo de que se mejoren, que no van a escuchar lo que les gustaría oír y con James no tenía forma de hacerlo, fue diferente y pesó mucho luego al llegar a la bifurcación (negarse al cobro)"
El talento de James y el límite del club
Finalmente Carpini reconoció el nivel del volante colombiano pero dejó claro que desde su lectura, ningún futbolista puede estar por encima de la institución.
"Técnicamente he tenido contados como James, pero ¿hasta qué punto estaba dispuesto a costear el precio de ser futbolista? Tuvo una carrera muy alta pero creo que no quería pagar ese precio. São Paulo está muy por encima de cualquier futbolista. Tuve a cargo un conjunto que contaba con futbolistas del mismo nivel de James: Lucas, Rafinha, Calleri, Arboleda, todos ellos 10 años de club. No podía pensar solamente en James".
Además, el técnico señaló que, pese a su salida, la dirigencia del club siempre mantuvo una relación correcta con él, aunque admitió que no esperaba un final de ciclo tan abrupto tras haber conseguido resultados importantes.