James Rodríguez rechazó la primera oferta económica que recibió del Avellino porque la consideró demasiado baja para aceptar su llegada al fútbol italiano. Según la información de Julián Capera, las negociaciones no se rompieron después de la respuesta negativa del colombiano y el conjunto de la Serie B mantiene abierta la posibilidad de presentar una propuesta mejorada para intentar alcanzar un acuerdo.
James Rodríguez espera una propuesta superior del Avellino
La primera aproximación económica no consiguió convencer al mediocampista de 35 años. El principal obstáculo está en las condiciones ofrecidas por Avellino, que debe encontrar un punto de equilibrio entre sus posibilidades financieras y las pretensiones de un futbolista con una trayectoria construida en clubes como Real Madrid, Bayern Múnich, Porto, Mónaco y Everton.
El rechazo, sin embargo, no significa que James haya cerrado definitivamente la puerta al proyecto italiano. Ese es precisamente uno de los elementos que mantiene viva la operación: las partes continúan negociando y el Avellino tiene la oportunidad de reformular su propuesta.
Para el conjunto italiano supondría una incorporación de enorme repercusión. Más allá de su rendimiento deportivo, contratar al capitán de la Selección Colombia significaría sumar experiencia internacional, visibilidad mediática y un futbolista acostumbrado a competir en escenarios de máxima exigencia.
El desafío será económico. Avellino compite en la Serie B y su capacidad salarial no puede compararse con la de los grandes clubes europeos en los que James desarrolló buena parte de su carrera. Por eso, cualquier acuerdo obligará a las partes a realizar concesiones.
El salario aparece como uno de los puntos decisivos de la negociación
Las cifras que rodean las conversaciones han generado distintas versiones y todavía no existe una cantidad oficial confirmada por el club o por el entorno del jugador. Algunos reportes en Italia han situado alrededor de 1,5 millones de euros una de las cifras discutidas, pero no hay confirmación de que esa cantidad corresponda exactamente a la primera propuesta que James decidió rechazar.
La diferencia resulta todavía más llamativa al recordar los salarios que manejó el colombiano durante sus mejores años en Europa. En su etapa en el Real Madrid, informaciones basadas en documentos de Football Leaks situaron su remuneración bruta anual por encima de los siete millones de euros, una realidad económica completamente diferente a la que puede ofrecer actualmente un equipo de la segunda categoría italiana.
A sus 35 años, James también debe valorar otros factores: protagonismo deportivo, duración del contrato, objetivos del proyecto y posibilidades de mantenerse competitivo. Avellino podría ofrecerle un papel central dentro del equipo, algo que puede tener peso en la negociación.
Por ahora, la primera respuesta de James fue negativa, pero la puerta continúa abierta. El siguiente movimiento queda del lado del Avellino: si realmente pretende convertir al colombiano en su gran incorporación, deberá mejorar las condiciones y acercarse a las exigencias del futbolista.








