Jhon Arias fue uno de los primeros futbolistas colombianos en pasar de las palabras a la acción tras el terremoto que golpeó al país: el jugador del Palmeiras y su esposa gestionaron y financiaron un primer avión con siete profesionales de la salud e insumos médicos para Quibdó, una iniciativa que posteriormente creció hasta tres vuelos y un camión de 30 toneladas, mientras otros futbolistas como Jhon Córdoba, Kevin Viveros, Jhonny Vásquez, Walmer Pacheco, Éder Castañeda y Juan Camilo Portilla también comenzaron a movilizar ayuda para las zonas afectadas.
Arias no esperó a que la ayuda llegara desde afuera
La dimensión de la iniciativa de Arias estuvo precisamente en la velocidad de la respuesta. Mientras la emergencia generaba mensajes de solidaridad desde diferentes sectores, el futbolista decidió concentrarse en una necesidad concreta: conseguir personal médico y suministros para las comunidades afectadas en el Chocó.
El primer vuelo representó el punto de partida de una operación que posteriormente aumentó su capacidad. La participación de siete profesionales de la salud permitió que la ayuda no se limitara al envío de elementos materiales, sino que también incluyera atención especializada para las personas que enfrentaban las consecuencias de la emergencia.
Tres vuelos y 30 toneladas cambiaron la dimensión de la operación
Lo que comenzó con un primer avión terminó convirtiéndose en una movilización mucho mayor. La operación llegó a contemplar tres vuelos y un camión con 30 toneladas de ayuda, ampliando considerablemente la cantidad de suministros que podían llegar a las zonas afectadas.
Ese crecimiento también puso de manifiesto que la respuesta requería coordinación logística. Transportar personal médico, medicamentos e insumos hasta regiones con dificultades de acceso exigía mucho más que una donación económica.

Otros futbolistas comenzaron a responder
La iniciativa de Arias coincidió con la aparición de diferentes jugadores que decidieron involucrarse en la emergencia. Jhon Córdoba anunció el envío de ayuda hacia Istmina, Condoto, Las Ánimas y Quibdó, mientras Kevin Viveros también se sumó a las acciones destinadas a los damnificados.
A ellos se agregaron Jhonny Vásquez, Walmer Pacheco, Éder Castañeda y Juan Camilo Portilla, quienes participaron de diferentes maneras en la movilización de recursos y apoyo para las comunidades afectadas.
El fútbol colombiano quedó bajo una nueva responsabilidad
La emergencia terminó colocando a los futbolistas frente a una discusión que va más allá de los resultados y los contratos: qué pueden hacer las figuras deportivas cuando sus comunidades atraviesan una crisis.
Arias abrió una puerta que posteriormente comenzaron a cruzar otros jugadores. No todos cuentan con los mismos recursos ni con la misma capacidad logística, pero sus plataformas y contactos pueden servir para amplificar campañas y conectar a quienes necesitan ayuda con quienes pueden proporcionarla.
La solidaridad dejó de ser solamente un mensaje
El caso de Arias muestra la diferencia entre publicar un mensaje de solidaridad y construir una operación concreta. El jugador no solamente expresó preocupación por lo ocurrido, sino que participó junto a su esposa en la financiación y organización de una ayuda que terminó creciendo significativamente.
La emergencia puso a prueba el compromiso social de los futbolistas, y Jhon Arias fue uno de los primeros en responder con acciones concretas; después, otros jugadores comenzaron a convertir sus mensajes de solidaridad en ayuda para las comunidades afectadas.








