El mercado de pases del Viejo Continente no duerme, ni siquiera ante el fragor de la Copa del Mundo 2026. Mientras la Selección Colombia afina sus piezas en territorio mexicano para medir fuerzas este martes contra la República Democrática del Congo, las oficinas de Turín se han sacudido con una ofensiva de alto calibre. Jhon Lucumí, bastión defensivo de la Tricolor y pilar del Bologna de Italia, se ha transformado en el objeto de deseo prioritario de la Juventus. Sin embargo, lo que se perfila como una transferencia histórica para el balompié nacional ha ingresado de inmediato en una compleja zona de fricción contable, donde las pretensiones de la aristocracia del Calcio chocan de frente con el blindaje legal que protege al zaguero vallecaucano.
La oferta de Turín y el abismo económico en las negociaciones
En este sentido, las últimas informaciones divulgadas por el prestigioso rotativo italiano Corriere dello Sport confirman que el nuevo director deportivo de la Juventus, Giovanni Carnevali, ha puesto en marcha una agresiva estrategia de seducción para incorporar a Lucumí a la disciplina de la 'Vecchia Signora'. Los reportes iniciales, ratificados por el especialista en el mercado de fichajes Gianluca Di Marzio, indican que la escuadra bianconera formalizó un ofrecimiento base que oscila entre los 15 y los 18 millones de euros. No obstante, la propuesta ha sido considerada insuficiente en los despachos del Bologna, escuadra que se remite estrictamente a la cláusula de rescisión del jugador, fijada en unos innegociables 28 millones de euros, lo que establece una disparidad financiera de magnitudes considerables.
Asimismo, la eventual llegada de Lucumí a la capital del Piamonte abriría las puertas a un inédito reencuentro de centrales colombianos en el club más laureado de Italia, compartiendo vestuario con el juvenil Juan David Cabal. La situación de Cabal, sin embargo, sirve como un espejo de contrastes dentro del balompié de élite: la falta de continuidad regular en la última campaña de la Juventus terminó costándole su lugar en la lista definitiva de 26 convocados por Néstor Lorenzo para el Mundial de 2026. Por el contrario, Lucumí arriba a esta negociación en el cenit de su madurez profesional a los 27 años, blindado por un rendimiento impecable en la Serie A y consolidado como una pieza inamovible en el esquema titular de la Selección nacional.
Juventus habría ofrecido entre 15 y 18 millones de euros por hacerse con los servicios del defensor colombiano de 27 años.
El ascenso meteórico de Lucumí y su blindaje en el Calcio
Por otro lado, la firmeza del Bologna para no ceder ni un milímetro en la cotización de su baluarte responde al extraordinario retorno deportivo que el colombiano ha profesionalizado desde su desembarco en 2022. Tras haber sido adquirido por una cifra cercana a los 8 millones de euros procedente del Genk de Bélgica —donde ya había acumulado 137 partidos oficiales y tres títulos—, el defensor formado en la cantera del Deportivo Cali ha visto multiplicar su valor comercial exponencialmente. Con 152 apariciones con la camiseta rossoblù, acompañadas de dos anotaciones y cuatro asistencias, Lucumí se ha consagrado como uno de los zagueros más solventes y cotizados de toda la península itálica.
Pasando a otro tema, la hoja de ruta internacional del defensor caleño ratifica que su cotización actual no es producto del azar, sino de un proceso de consolidación internacional que ya acumula 28 compromisos oficiales con la Tricolor absoluta. Desde su debut formal en el año 2019 bajo la dirección técnica del portugués Carlos Queiroz en El Campín, el zaguero ha mantenido una curva de rendimiento ascendente que incluyó su primer grito de gol internacional en octubre de 2025 ante México. Hoy, con la mente puesta exclusivamente en el duelo de este martes ante el combinado africano, Lucumí delega los fríos balances contables en sus agentes, consciente de que un desempeño rutilante en la Copa del Mundo podría obligar a la Juventus a romper el chanchito y abonar la totalidad de la cláusula.







