José Enamorado perdió R$22.000 —cerca de $16 millones de pesos colombianos— el 7 de mayo de 2026 después de caer en una estafa en la que un hombre utilizó la identidad del entrenador de Gremio, Luís Castro, para ganarse su confianza y pedirle dinero. El delincuente incluso contactó a otros integrantes del entorno del club, entre ellos Walter Kannemann, a quien intentó ordenar que llegara más temprano al entrenamiento.

El estafador construyó una relación con Enamorado

La maniobra no se limitó a enviar un mensaje solicitando dinero. De acuerdo con las investigaciones divulgadas en Brasil, el hombre utilizaba una fotografía de Luís Castro en WhatsApp y mantuvo conversaciones con Enamorado durante varios días.

Durante ese tiempo le preguntó al futbolista por su rutina, su familia y su rendimiento en los entrenamientos, además de elogiar su dedicación. De esta manera habría conseguido generar suficiente confianza para que el jugador creyera que realmente estaba hablando con el entrenador de Gremio.

Posteriormente, el falso entrenador le habló de una supuesta iniciativa social en Río de Janeiro que buscaba entregar 300 canastas básicas, cada una con un valor de R$75. El total de la supuesta donación llegaba a R$22.500.

El colombiano recibió una clave PIX y realizó una transferencia de aproximadamente R$22.000. Ese dinero todavía no había sido recuperado cuando se conocieron los detalles del caso.

Kannemann también recibió una orden falsa

El alcance de la estafa permitió descubrir que Enamorado no era el único futbolista al que el delincuente había contactado.

Walter Kannemann recibió un mensaje del supuesto Luís Castro en el que le indicaban que debía presentarse más temprano en el centro de entrenamiento de Gremio. Sin embargo, el defensor argentino desconfió de la orden, consultó la situación y comprobó que la instrucción no había salido del cuerpo técnico.

El delincuente también habría intentado comunicarse con Andrés D'Alessandro, histórico referente de Internacional, aunque en ese caso el engaño no llegó a concretarse.

La situación terminó provocando una investigación policial que derivó en la Operación Falso 9. El sospechoso, identificado por las autoridades como Lucas de Oliveira Eduardo, fue detenido el 2 de septiembre de 2026 en Itaperuna, Río de Janeiro, y enfrenta una investigación por fraude electrónico y falsa identidad.

Una estafa que sorprendió al fútbol brasileño

El caso llamó especialmente la atención porque el delincuente no se limitó a utilizar el nombre de un entrenador conocido, sino que habría aprovechado su familiaridad con el ambiente futbolístico para utilizar un lenguaje que resultara creíble para los jugadores.

Enamorado, que llegó a Gremio para esta temporada, terminó siendo la principal víctima económica identificada hasta ahora. El episodio también dejó expuesto lo fácil que puede resultar para un impostor construir una identidad falsa cuando consigue información personal y utiliza fotografías de una figura reconocida del club.

Por ahora, el colombiano continúa a la espera de recuperar los R$22.000 transferidos, mientras las autoridades brasileñas avanzan para determinar si existen más víctimas y cuál fue realmente la dimensión de la operación.