Richard Ríos y su gran impacto en Benfica por Champions: así reaccionaron en España frente al Real Madrid
Aficionados del conjunto blanco quedaron encantados por el rendimiento del mediocampista colombiano.
El nombre de Richard Ríos empezó a sonar con fuerza en el territorio español después de su actuación ante el Real Madrid en una noche crucial de la UEFA Champions League. El resultado global fue favorable para el conjunto blanco contra el Benfica; no obstante, la prensa madrileña y parte de la afición del Real Madrid coincidían en este punto: el mediocampista colombiano se convirtió en uno de los pocos futbolistas que más llegaron a incomodar al más veces campeón de la competición.
Prensa española: “uno de los pocos que compitió sin miedo”
Varios análisis posteriores al partido que se publicaban en algunos medios españoles hablaban de la personalidad del jugador Ríos en el Santiago Bernabéu. En una situación negativa, con la eliminatoria en juego y el público del estadio ejerciendo presión, el volante no se escondió. Agresivo en el marcaje, preciso en la circulación y constante en los duelos individuales.
Las estadísticas también avalaban esa lectura: ganó ocho duelos directos, 43 toques, 21 de 24 pases completados (88 % de efectividad). En el campo rival firmó 12 de 14 entregas acertadas y en su propio campo tocó el 90 % de efectividad; unas cifras que no pasaron desapercibidas para analistas que alaban su temple en uno de los mediocampos más exigentes del continente.
Incluso los hinchas del Real Madrid que se manifestaban en canales sociales afirmaron que él había sido “el mejor del Benfica” y uno de los pocos capaces de sostener la carga todo el tiempo de los 90 minutos a través de la fuerza. En este tipo de afirmaciones, viniendo de la grada rival, se denota mucho el efecto cosechado.
Incluso una gran intervención del guardameta que evitó el titular perfecto
Ríos estuvo a punto -de redondear una actuación que podía haber sido compleja e incluso estéril- con un gol. Lanzó un poderoso remate al que el guardameta madridista respondió con una intervención de alto nivel parando un disparo que podía haber sido el tanto del empate parcial. La jugada pasó a ser repetida, incluso en programas deportivos españoles, y el hecho de que el colombiano se mostrase estirado eligiendo intentar una definición en una situación extrema ponía de relieve el nivel de confianza en sí mismo.
El partido contaba con ingredientes adicionales: la ausencia de Gianluca Prestianni (sancionado); el propio sabor de una llave de eliminatoria y el retorno mediático de José Mourinho justo en la plena tensión de un convivir competitivo. En medio de este ambiente, Ríos fue capaz de mantener la concentración y el carácter, pero se llevó la tarjeta amarilla en el minuto 35 por culpa de haberse dejado todo tras una acción intensa en el centro de la cancha.
Lejos de condicionar su rendimiento, la sanción parecía acentuar su atención. No caía la intensidad y no se lo veía perder claridad en el control y distribución de los balones (cabe considerar que era evaluado como un ejemplo de madurez competitiva).
Autocrítica y perspectiva hacia la Selección
Después de la eliminación, el colombiano se mostró correcto en su discurso. Aceptó que la serie fue "difícil" y se cortó en el argumentario de las polémicas referidas a los árbitros. Con respecto a la no presencia de Mourinho en el banco en el partido de vuelta fue diáfano: "Siempre falta nuestro/generante, nos arropa, nos defiende". Palabras que dan peso a la figura del entrenador en el vestuario.
Finalmente, Ríos se refirió a la Selección Colombia y dejó claro que su prioridad se circunscribe a mantener el nivel en Europa para poder llamarte de nuevo. "La Selección es bastante importante, pero debo hacer buenos partidos aquí", pronunció.
En España, su actuación fue sobresaliente. En una noche donde el Real Madrid rangaba la jerarquía colectiva, el nombre de Richard Ríos quedó señalado como uno de los adversarios que más le exigió al gigante blanco. Y cuando la prensa de Bernabéu coloca la mirada en una adversidad es que algo especial había sucedido sobre la producción del fútbol.