Carlos Andrés Gómez ya tiene una suspensión segura y otra en el aire por empujar al árbitro Piero Maza en el triunfo 1-0 de Vasco da Gama sobre Boca Juniors. La doble amarilla lo deja fuera de la vuelta del 20 de octubre y, según el Código Disciplinario de la CONMEBOL, si la Comisión Disciplinaria lo califica como agresión física a un oficial de partido, el castigo mínimo sería de diez partidos o seis meses. Si lo toma como conducta antideportiva contra un oficial, el mínimo baja a dos partidos o un mes.

El momento iba bien para el colombiano hasta que dejó de ir bien. Vasco da Gama abrió el marcador al minuto 24 con un cabezazo de Adson tras un centro de Gómez. Ya en el complemento, hacia el minuto 63, Gómez recibió una primera amarilla por impedir la ejecución de un tiro libre y, tras protestar y empujar al juez chileno Piero Maza, vio la segunda y la roja. Cuenta que lo empujó tres veces y que pidió la intervención del VAR. Fue su primera expulsión en su carrera. Vasco da Gama aguantó con diez hombres, pero la tarjeta es solo el primer castigo.

El obstáculo radica en la gravedad del reglamento. Dos amonestaciones en un mismo partido determinan la suspensión automática para el siguiente, así que Gómez no estará en Río de Janeiro. El código permite ir más allá: los órganos judiciales pueden imponer una sanción mayor a la automática, y los hechos descritos en el informe arbitral se presumen ciertos salvo prueba en contrario. Eso hace que lo que Maza escriba sobre el empujón pese de manera determinante.

Dos partidos o diez: lo que dice el artículo 14

El artículo 14.2 fija un mínimo de dos partidos o un mes por conducta antideportiva contra un oficial de partido, y de diez partidos o seis meses por agredir físicamente o escupir a cualquier oficial de partido. La diferencia es de cinco veces. El texto no define con precisión si un empujón cuenta como agresión física, por lo que esa calificación queda enteramente en manos de la Comisión Disciplinaria. Un juez único solo puede imponer hasta cinco partidos, por lo que un castigo mayor tendría que pasar por el pleno de la Comisión.

Una sanción que viaja: de la Sudamericana a la Selección

Las suspensiones por partidos se purgan en la misma competición de clubes de la CONMEBOL. A Vasco da Gama le queda la semifinal de vuelta y, si avanza, la final de la Copa Sudamericana, por lo que una sanción larga se trasladaría a la próxima edición del torneo continental. Además, cuando la infracción se califica de grave hacia oficiales de partido, la Unidad Disciplinaria debe pedir a la FIFA que extienda la sanción al ámbito mundial. De aceptarlo la FIFA, el castigo podría alcanzar también a la Selección Colombia, con la que Gómez ya ha tenido participación.

Hoy, Gómez ya está fuera del partido de vuelta y el reglamento le abre dos posibles caminos. Lo que todavía no ocurre es una decisión oficial de la CONMEBOL, y no se ha emitido un comunicado sobre la apertura formal del expediente. La condición para el castigo duro es que se tipifique como agresión física, algo que dependerá directo del informe de Piero Maza. Si es así, serían al menos diez partidos o seis meses; si se queda en conducta antideportiva, el mínimo es de dos partidos.