No aguantaba más, los errores que concretaron la salida del Bolillo del Junior
Hernán Darío Gómez no será más el entrenador del Junior de Barranquilla.
Hernán Darío Gómez no será más el entrenador del Junior de Barranquilla. El estratega presentó su carta de renuncia al finalizar el encuentro de la Copa BetPlay contra el Cúcuta Deportivo, en el cual, el cuadro ‘tiburón’ quedó eliminado. Con su salida concretada, hay que analizar las distintas malas decisiones que tomó este al frente de este proyecto deportivo, siendo este un nuevo fracaso para el veterano director técnico.
Uno de sus grandes pecados fue la forma en la que terminó su relación con Juan Fernando Quintero, en la que el mediocampista terminó recriminando al entrenador por su salida prematura del club. Asimismo, sus declaraciones en contra de Carlos Bacca afectaron el inicio de la temporada, puesto que en la pretemporada comentó que este delantero tenía complicaciones físicas. Pese a esto, el experimentado atacante arrancó la campaña como titular y capitán del equipo.
La incongruencia de Gómez en sus declaraciones fueron el pan de cada día en este proceso al frente del Junior. Homer Martínez comentó que quería marcharse del club, puesto que el entrenador le había dejado en claro que no contaría con él en la siguiente temporada. Sin importar esto, el estratega utilizó a este futbolista en 5 partidos de esta nueva campaña, improvisando la pareja de centrales entre Emanuel Olivera y Martínez.
Como si fuera poco esto, el ‘Bolillo’ impidió la venta de Jhon Vélez después del Mundial Sub-20, ya que este mediocampista era esencial para él. En contradicción a estas acciones, el entrenador solo le dio minutos a este canterano en uno de los partidos en este segundo semestre del año. Otro caso similar es el de Walmer Pacheco y Omar Albornoz, jugadores que fueron alejados del plantel por temas de indisciplina en la temporada pasada. Sin importar su mal actuar como deportistas profesionales, Gómez los convocó para varios encuentros en esta campaña.
Más que justa su salida
Por último, su relación con la hinchada barranquillera se fue debilitando con el paso de las jornadas. El hecho más complicado entre ambas partes llegó en la previa del encuentro con el Deportivo Pasto, en el cual el entrenador fue visto insultando y haciendo gestos obscenos en contra de varios aficionados que estaban pidiendo a gritos su salida del club por sus malos resultados y estilo de juego.