Agustín Julio y Atlético Nacional una historia de ODIO en el fútbol colombiano
Una historia de odio eterno, de rivalidades por los colores
En el fútbol colombiano, pocos nombres generan tanto respeto y, al mismo tiempo, tanta polarización como el de Agustín Julio. El exarquero cartagenero, ídolo absoluto de Independiente Santa Fe y pieza clave en la historia del DIM, rompió el silencio en este inicio de 2026 para abordar un tema que ha marcado su retiro: su tensa relación con la afición de Atlético Nacional. Durante una entrevista reciente, "San Agustín" no se guardó nada y confesó que el sentimiento de rechazo por parte del pueblo verdolaga es mutuo y eterno. El origen de este "odio" no fue una atajada milagrosa, sino una declaración de lealtad al Medellín que los hinchas verdes nunca pudieron digerir, lo que nos lleva a preguntarnos: ¿es posible que una frase sea más pesada que una carrera llena de títulos en el FPC?
La historia de ODIO entre Agustín y Nacional
En este sentido, la raíz del conflicto se remonta a la etapa de Julio en el "Poderoso de la Montaña". El exguardameta recordó que, al ser consultado sobre cuál era la mejor hinchada de la capital antioqueña, su respuesta fue tajante: "La del Medellín". Para Agustín, la diferencia radica en la esencia; define al DIM y a Santa Fe como los "equipos del pueblo", poseedores de una paciencia y un aguante que, según su visión, no tienen las aficiones de Nacional o Millonarios. Esta comparación hirió el orgullo del máximo ganador de Colombia, consolidando una enemistad que persiste décadas después de que colgara los guantes, planteando el debate de si la "paciencia" del hincha es realmente un medidor de la grandeza de una institución.
Café, energía y una urgencia insólita: El día que el partido se detuvo
Por otro lado, más allá de las polémicas declaraciones, Julio recordó uno de los momentos más bizarros y humanos de su carrera en El Campín. En 2010, durante un duelo entre Santa Fe y Cortuluá, la combinación de un café caliente y una bebida energizante le jugó una mala pasada en pleno partido. El "retorcijón" fue tan intenso que el portero tuvo que abandonar el campo de juego a mitad del segundo tiempo para correr hacia los baños portátiles del estadio (que estaba en remodelación para el Mundial Sub-20). El partido, que el "León" ganaba cómodamente, se detuvo ante la mirada atónita de los asistentes, convirtiéndose en una de las anécdotas más surrealistas del fútbol colombiano y dejándonos una duda: ¿quién habría defendido el arco si el Cortuluá hubiera atacado en esos minutos de "emergencia"?
Del arco a la gloria desde el escritorio
Asimismo, la carrera de Agustín Julio no se detuvo tras su retiro en 2011. Su transición al rol de gerente deportivo en Santa Fe fue igual de exitosa que su etapa bajo los tres palos, siendo parte fundamental de la era dorada que le dio al club la Copa Sudamericana y la Suruga Bank. Con 29 apariciones en la Selección Colombia, Julio demostró que su carácter fuerte y su capacidad de gestión eran las herramientas necesarias para transformar a un club en crisis en un referente continental. Su legado es innegable, aunque para una parte de la ciudad de Medellín siempre sea el villano de la historia, lo que abre la interrogante de si su éxito administrativo pesa más que sus polémicas declaraciones del pasado.