América de Cali ya recibió la primera consecuencia por los disturbios ocurridos el sábado en El Campín: la Comisión Local de Fútbol de Bogotá no autorizó que el club vuelva a utilizar El Campín ni el estadio Metropolitano de Techo, por lo que el partido contra Junior de Barranquilla, programado para este miércoles por la séptima fecha de la Liga BetPlay, deberá trasladarse y Palmira aparece como la alternativa para recibir el encuentro. La decisión se produce después de los enfrentamientos entre aficionados de Santa Fe y América que obligaron a suspender temporalmente el partido durante el primer tiempo.

El Campín solo duró un partido como casa del América

Comunicado DIMAYOR
Comunicado DIMAYOR

América había encontrado en Bogotá una solución temporal después de verse obligado a abandonar Cali por los daños que sufrió el Pascual Guerrero tras el terremoto del 10 de agosto.

El Campín aparecía como el escenario para mantener su calendario mientras avanzaban las soluciones en su estadio habitual.

Pero la alternativa apenas duró un partido.

El duelo ante Santa Fe estuvo detenido alrededor del minuto 33 por los disturbios registrados en las tribunas. La Policía tuvo que intervenir para recuperar el control y posteriormente el encuentro pudo reanudarse.

El marcador terminó 0-0, pero las consecuencias apenas comenzaban.

Bogotá también le cerró la puerta de Techo

La situación se complicó todavía más para América porque la decisión no afecta únicamente a El Campín.

La Comisión Local de Fútbol también determinó que el equipo no podrá utilizar el estadio Metropolitano de Techo, al considerar que actualmente no cumple con los procesos requeridos por el Sistema Único de Gestión de Aglomeraciones de Público de Bogotá.

Así, el conjunto escarlata perdió las dos alternativas que tenía disponibles en la capital.

Ahora debe encontrar rápidamente otro escenario para cumplir con su calendario.

Junior será el siguiente problema

El tiempo juega en contra del América.

El equipo debe recibir a Junior de Barranquilla este miércoles, por la séptima fecha de la Liga BetPlay, pero ya no podrá hacerlo en Bogotá.

Por eso, Palmira aparece como una de las opciones para albergar el encuentro, mientras el club termina de definir la sede.

El cambio supone una nueva operación logística para una institución que ya había tenido que modificar su localía por la situación del Pascual Guerrero.

Santa Fe era local, pero América también quedó afectado

La decisión tiene un componente que seguramente generará discusión.

El partido del sábado se disputó con Santa Fe como local, pero los enfrentamientos involucraron a aficionados de ambos equipos y terminaron afectando directamente los planes del América.

El conjunto escarlata ahora debe abandonar una sede que había elegido precisamente para solucionar su problema de localía.

La violencia de algunos aficionados terminó provocando una consecuencia deportiva y logística para el club.

El problema puede ser apenas el comienzo

América todavía deberá esperar las decisiones que puedan tomar los organismos disciplinarios por los hechos ocurridos durante el partido.

Por ahora, la primera consecuencia ya está sobre la mesa: Bogotá no le prestará sus principales escenarios deportivos y el equipo tendrá que buscar nuevamente dónde jugar.

La situación es especialmente incómoda porque el club no salió de Cali por una decisión deportiva, sino por una emergencia.

Primero el terremoto lo sacó del Pascual Guerrero. Después, el caos en El Campín terminó sacándolo de Bogotá. América volvió a quedarse sin casa y ahora tendrá que hacer maletas otra vez.