Atlético Nacional busca estadio para la temporada 2026-2 ¿En dónde jugará?
Con el anuncio de la remodelación del Atanasio, no hay de otra para Nacional que buscar un nuevo estadio ¡Tiene dos opciones claras!
Lo que para la ciudad es un hito de infraestructura, para los clubes es un dolor de cabeza logístico sin precedentes. Atlético Nacional e Independiente Medellín se quedarán sin el Estadio Atanasio Girardot a partir del segundo semestre de 2026. La administración de Federico Gutiérrez confirmó que, tras radicar los estudios ante la Curaduría Urbana, las obras de modernización arrancarán oficialmente a finales de julio. Con una meta de culminación para diciembre de 2027, planteando un escenario crítico para los abonados que se preguntan dónde verán a sus equipos en la etapa definitiva del año.
En este sentido, el cronograma de la renovación no da margen de espera. El proceso licitatorio se abrirá en mayo y la adjudicación se firmará en junio, dejando los últimos días de julio como el punto de no retorno para el cierre del escenario. El ambicioso plan busca elevar la capacidad a 60,000 espectadores, pero el precio inmediato es el desalojo de los inquilinos habituales. Mientras las máquinas de construcción se apoderan de las tribunas, la dirigencia de ambos clubes corre contra el reloj para definir sedes que no solo alberguen su fútbol, sino que mantengan viva la rentabilidad financiera, dejando en el aire una duda inquietante: ¿podrán las finanzas de Nacional y DIM soportar 18 meses de taquillas reducidas en estadios de menor envergadura?
La crisis de las sedes: El dilema entre Envigado y Rionegro
Por otro lado, las opciones que aparecen sobre la mesa resultan insuficientes para la magnitud de las hinchadas paisas. El Polideportivo Sur (Envigado) y el Alberto Grisales (Rionegro) asoman como las alternativas más lógicas por cercanía, pero sus aforos limitados distan mucho de los 40,000 asientos que suele ofrecer el Atanasio. Este traslado no es solo una cuestión de comodidad; es un problema de seguridad y logística que obligará a Nacional y Medellín a jugar, en la práctica, como visitantes constantes. La reducción de público afectará directamente el ambiente de los clásicos y la presión que suele ejercer la localía, abriendo la posibilidad de que los clubes busquen plazas más grandes fuera del Valle de Aburrá, como Pereira o Manizales, para juegos de alta convocatoria.
El "Filtro Conmebol": El riesgo en torneos internacionales
Asimismo, la verdadera "prueba de fuego" vendrá con las competencias continentales. Con la participación de ambos clubes prevista en Copa Libertadores (Hoy el debut del DIM en esta competencia pero en fase previa) y Copa Sudamericana (Nacional aún con su partido pendiente ante Millonarios) para el 2026-II y 2027, el uso de estadios alternos podría chocar con las estrictas exigencias técnicas de la Conmebol. Escenarios como el de Rionegro suelen tener dificultades con la potencia de las luminarias y el aforo mínimo para fases avanzadas. Si Nacional o Medellín progresan en sus llaves, se verán obligados a buscar estadios que cumplan con los estándares internacionales, lo que podría derivar en un éxodo masivo de hinchas hacia otras ciudades, convirtiendo el sueño continental en una travesía logística y económica que pondrá a prueba la fidelidad del pueblo antioqueño.