Atlético Nacional concretó la venta de Simón García al Grupo Marinakis por una cifra cercana a los 2,3 millones de euros y, además, conservará el 25% de los derechos del defensor. El futbolista continuará su carrera en Rio Ave de Portugal, mientras el conjunto verdolaga mantiene la posibilidad de volver a recibir dinero si posteriormente es protagonista de otra transferencia.
La operación representa una apuesta económica interesante para Nacional. El club no solamente recibe una cantidad importante por la salida inmediata del jugador, sino que evita desprenderse completamente de sus derechos pensando en la valorización que podría alcanzar en el fútbol europeo.
García tendrá ahora su primera experiencia en Portugal, un campeonato que se ha caracterizado por servir como plataforma para jóvenes que posteriormente terminan llegando a clubes de mayor poder económico.
Nacional recibe millones y todavía apuesta por una futura venta de García
Los cerca de 2,3 millones de euros que recibirá Atlético Nacional representan solamente una parte del potencial económico de la operación. La decisión de conservar el 25% de los derechos del defensor puede convertirse en un negocio todavía mayor si su rendimiento en Europa permite incrementar considerablemente su cotización.
Por ejemplo, si en el futuro García fuera vendido por 10 millones de euros y el porcentaje conservado por Nacional aplicara directamente sobre esa operación, el 25% representaría otros 2,5 millones para el conjunto antioqueño. Las condiciones específicas de esa participación serán determinantes para establecer cuánto podría recibir realmente el club.
Es precisamente allí donde aparece una de las claves del acuerdo. Nacional obtiene dinero inmediatamente, pero mantiene intereses económicos sobre un futbolista que todavía cuenta con margen para desarrollarse.
El Grupo Marinakis, propietario de clubes como Nottingham Forest, Olympiacos y Rio Ave, incorpora al colombiano dentro de una estructura que puede ofrecerle diferentes caminos en Europa dependiendo de su evolución.
Su primera parada será Portugal, donde tendrá la oportunidad de adaptarse al fútbol europeo y demostrar que puede competir fuera de Colombia.
Rio Ave será la primera prueba europea para Simón García
El salto a Rio Ave representa un desafío importante para García. El defensor deberá enfrentarse a un campeonato diferente en ritmo, exigencia táctica y características físicas, además de competir por consolidarse rápidamente dentro de su nuevo equipo.
Para Atlético Nacional, su evolución será seguida con especial atención. Mantener el 25% de sus derechos significa que cada paso positivo del colombiano también podría tener consecuencias económicas para el club que acaba de transferirlo.
La operación también refleja una estrategia que puede resultar beneficiosa con futbolistas jóvenes: realizar una venta cuando aparece una propuesta importante, pero conservar un porcentaje que permita participar de una eventual valorización internacional.
Ahora la responsabilidad estará principalmente en García. Una buena primera temporada en Portugal podría aumentar su cotización y abrirle oportunidades dentro de la propia estructura del Grupo Marinakis o despertar el interés de otras instituciones europeas.
Atlético Nacional ya asegura aproximadamente 2,3 millones de euros con su salida, pero el negocio podría no terminar allí. Si Simón García consigue consolidarse en Rio Ave y posteriormente protagoniza una transferencia de mayor valor, ese 25% conservado por el Verdolaga podría transformar su venta inicial en una operación todavía más rentable.






