Jonathan Gómez, campeón de la Liga 2016-II con Independiente Santa Fe, reveló a sus 36 años la difícil situación que atraviesa por su adicción a las apuestas. El argentino aseguró que llegó a acumular una deuda de 50.000 dólares con un casino ilegal, denunció haber recibido amenazas y afirmó que posteriormente fue obligado a firmar pagarés por 505.000 dólares. Actualmente está sin equipo y bajo tratamiento.
La deuda que cambió la vida de Jonathan Gómez
El mediocampista argentino contó que su problema con las apuestas terminó afectando seriamente su situación económica y personal.
La deuda inicial habría llegado a los 50.000 dólares, pero posteriormente la situación se complicó con amenazas y documentos que, según su relato, lo obligaron a firmar por una cantidad mucho mayor.
Los pagarés alcanzaron los 505.000 dólares, una cifra que refleja la dimensión que terminó adquiriendo el conflicto.
Gómez también reconoció que la ludopatía tuvo consecuencias en su patrimonio, su carrera profesional y su relación con sus familiares.
El futbolista actualmente se encuentra sin equipo y bajo tratamiento, mientras intenta superar el problema que comenzó con las apuestas.
El dinero que habría ganado en Santa Fe
No existe una fuente oficial que permita conocer el salario exacto que Jonathan Gómez recibió durante su etapa en Independiente Santa Fe.
El argentino fue una pieza importante del equipo que consiguió el título de la Liga 2016-II, pero el club nunca hizo público su contrato.
Algunas estimaciones sitúan su salario en aquella época entre 25.000 y 35.000 euros mensuales. Convertido a pesos colombianos con una tasa aproximada de 2017, esto equivaldría a entre 83 y 117 millones de pesos mensuales.
Esta cifra es únicamente una estimación y no representa el sueldo oficial del futbolista.
Otros futbolistas que enfrentaron problemas económicos
El caso de Gómez recuerda a otros futbolistas que tuvieron dificultades financieras después de construir grandes carreras:
Faustino Asprilla: el exdelantero colombiano atravesó problemas económicos y llegó a acogerse a un proceso de reorganización ante la Superintendencia de Sociedades. Se reportaron obligaciones superiores a 1.200 millones de pesos.
Cafú: el campeón mundial brasileño enfrentó problemas derivados de inversiones empresariales y procesos judiciales que afectaron parte de sus propiedades.
Iván Zamorano: el histórico delantero chileno tuvo dificultades relacionadas con proyectos empresariales, entre ellos una ciudad deportiva que terminó generándole importantes obligaciones.
David James: el exarquero de Liverpool y de Inglaterra se declaró en bancarrota en 2014, después de atravesar diferentes problemas financieros.
Andreas Brehme: el campeón mundial de 1990 también sufrió dificultades económicas años después de retirarse.

El caso de Jonathan Gómez, sin embargo, tiene un componente particular: el propio futbolista reconoció que la ludopatía terminó afectando no solamente su dinero, sino también su carrera y su entorno familiar.








