Diego Arias vuelve a mantener el 4-2-3-1 con Atlético Nacional ante Cali: ¿Por qué lo usa?

El conjunto paisa mantiene el mismo esquema a comparación del último triunfo frente a Fortaleza.

El plan de Atlético Nacional ante el Deportivo Cali
El plan de Atlético Nacional ante el Deportivo Cali
Foto de Juan Camilo González
Autor
Publicado:
Actualizado:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Atlético Nacional no visita a Palmaseca únicamente con la obligación de conseguir sumar; es que va con una estructura táctica que puede llegar a ser definitoria desde el primer minuto. Diego Arias repite la apuesta del 4-2-3-1, sistema que, más allá de la asignación de números a los roles, parece estar escrito para enfrentar, puntualmente, el 4-4-2 equilibrado del Deportivo Cali.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

No es un cambio a modo de capricho. Es la lectura del rival.

Con Harlen Castillo en el arco; Andrés Román, Simón García, William Tesillo y Milton Casco en el fondo; Juan Manuel Zapata y Matheus Uribe como doble pivote; Nicolás Rodríguez, Edwin Cardona y Marlos Moreno como línea de creación y Alfredo Morelos como referencia, Nacional conforma una estructura de equipo que busca la supremacía en el sector del campo donde el Cali suele encontrar mejores o mayores comodidades: el mediocampo.

Superioridad cuantitativa en la zona digna de ser mencionada

El 4-4-2 tradicional del Cali barata otra interposición de dos líneas compactas con dos delanteros que presionan salida. Es un sistema equilibrado, pero tiene su punto débil: el espacio entre las líneas cuando el rival logra conectar con el mediapunta libre.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Y allí es donde el 4-2-3-1 de Nacional puede hacer daño.

Zapata y Uribe, en el mantenimiento del orden, a lo que le suma Arias, a la hora de defender y sacar el balón limpio. Pero el gran plus aparece más arriba: Cardona, a medio camino entre líneas, abrimos con Rodríguez y con Moreno tocando un poco más la línea de banda y Morelos fijando a las centrales.

Enfrente de un 4-4-2 del Cali, con sus dos mediocentros, Nacional genera un 3 vs 2 en el centro de creación, obligando a uno de los extremos del rival a cerrarse y romper el bloque defensivo, que es la primera ventaja táctica: hombres de más en el centro sin perder amplitud.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Y en partidos cerrados, un hombre que queda libre entre líneas cambia la dinámica.

Cardona, el corazón del plan

La entrada de Edwin Cardona no se entiende solo como una novedad en la línea de partida; es una declaración de intenciones. En un partido donde el Cali va a buscar el orden y las transiciones rápidas, Nacional necesita pausa, lectura del juego, un último pase.

Cardona, por delante del doble pivote, permite que el equipo:

  • se acelere cuando encuentre el espacio
  • se pause cuando el partido lo exija
  • filtre balones a espaldas de los mediocentros rivales

En un 4-4-2 equilibrado, los espacios laterales suelen estar cubiertos, pero el carril central entre líneas es el sector más complicado de defender si el rival hace circular bien la pelota.

Y es ahí donde Nacional puede encontrar la ventaja estructural.

Te puede interesar:

Morelos y la lucha con los dos centrales

Otro de los puntos destacados está en Alfredo Morelos. En un contexto de dos centrales del Cali fijos, el goleador no sólo debe buscar la meta, sino marcar jugadores y generar movimientos que saquen a uno de ellos fuera de zona.

Si esto se da, entonces Rodríguez y Moreno pueden aprovechar espacios interiores, algo mucho más propenso a hacerse en el 4-2-3-1 que en el 4-1-4-1 que se usó semanas atrás.

El sistema no rinde sólo a partir del talento individual, sino de la ocupación de los espacios.

Equilibrio sin renunciar a la ambición

Tal vez el mayor mérito del 4-2-3-1 es que no este sistema sacrifica el equilibrio por la ambición. Nacional, con Zapata y Uribe, no queda expuesto ante los dos delanteros del Cali en transición. Con laterales como Román y Casco, puede proyectarse sin sacrificar el respaldo.

Tácticamente, es un sistema que permite:

  • superioridad interior
  • amplitud ofensiva
  • respaldo defensivo en segunda jugada

Es, en la teoría, el dibujo ideal para desarmar un 4-4-2 ordenado.

Sin embargo, los sistemas no ganan partidos, sino que lo hacen los jugadores. Pero si Nacional consigue imponer su estructura y explotar la zona entre líneas, el 4-2-3-1 puede convertirse en la llave que abra un partido que históricamente en Palmaseca suele ser cerrado.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

LO MÁS RECIENTE

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD