Carlos Cuesta pondría condiciones para llegar a Junior de Barranquilla en 2027: un plantel competitivo para pelear la Superliga, la Liga BetPlay y la Copa Libertadores, y un técnico con jerarquía, con la expectativa de que Sebastián Viera no continúe al frente. El central, que según el periodista Adrián Magnoli ya tuvo contactos con el club, reconoce que el Tiburón tiene un buen plantel, pero la inestabilidad institucional sería su interrogante. La contradicción es clara: Junior de Barranquilla es bicampeón y, aun así, es colero de su propio torneo.
La duda de Cuesta no sale de la nada. Junior de Barranquilla vivió una salida intempestiva de Alfredo Arias, bicampeón del fútbol colombiano, y contrató a Viera con un acuerdo de apenas cuatro meses, con una posible extensión. Desde entonces, el equipo sumó tres empates y cuatro derrotas en siete partidos, y ahora tiene nueve puntos, al borde de la eliminación. Mientras tanto, ya aseguró su lugar en la Copa Libertadores 2027 como Colombia 1. Por eso, un jugador que busca estabilidad tiene motivos para dudar. Pero el club también tiene argumentos.
Los antecedentes pesan. La inestabilidad no solo está en la banca: en el partido ante Alianza FC, Se reportaron incidentes en las tribunas que detuvieron el juego por 25 minutos. Además, el futuro de Viera es incierto, pues su contrato llega a diciembre de 2026, y señala que su continuidad dependerá del rendimiento del equipo. A eso se suma que la operación por Cuesta es compleja: su préstamo en Vasco da Gama termina el 31 de diciembre, y Galatasaray fijó una opción de compra de 5,75 millones de euros. Sin esas respuestas, las condiciones del jugador son difíciles de cumplir.
Primera condición: un plantel para pelear tres frentes
Cuesta entiende que Junior de Barranquilla tiene un buen plantel, bicampeón de la Liga BetPlay con Arias, pero quiere que esté a la altura de un equipo que pelee la Superliga, la Liga BetPlay y la Copa Libertadores. El club busca cinco refuerzos para el primer semestre de 2027: un lateral derecho, un lateral izquierdo, un central, un volante creativo y un extremo izquierdo. El objetivo es llegar con una nómina más completa a la fase de grupos de la Copa Libertadores. Si esos fichajes se concretan, la condición del defensor estaría cubierta.
Segunda condición: un técnico con jerarquía, sin Viera
La otra exigencia es un entrenador de peso. Viera, ídolo como arquero, asumió sin experiencia previa dirigiendo a un grande, y el equipo no ha revertido su rumbo. Junior de Barranquilla ya buscó opciones: Diario Deportes informó que Alberto Gamero rechazó una oferta formal, hoy dirige a Millonarios FC, y Jorge Bava gustaba, aunque sus pretensiones superaban el presupuesto. Bolavip recordó que Leonel Álvarez y Jorge Luis Pinto también sonaron. Si el club quiere cumplir la condición de Cuesta, tendrá que pagar el precio de la jerarquía.
Por ahora no hay oferta formal ni respuesta de Junior de Barranquilla. Cuesta tampoco tiene decidido su futuro: depende de Galatasaray, de Vasco da Gama y de lo que haga el club con su técnico. Lo que todavía no ocurre es que Junior de Barranquilla defina quién dirigirá en 2027 y confirme su plan de refuerzos. Si lo hace con claridad, el central podría ver en el Tiburón un proyecto serio. Si no, la inestabilidad seguirá siendo su mayor argumento para decir que no.








