Enrique Camacho, presidente de Millonarios, lanza un duro ultimátum : "Hay que trabajar la mente de los jugadores"
Camacho no le esquivó a la crítica a los jugadores y con toda justicia
Tras la decepcionante derrota 2-0 ante O’Higgins en el inicio de la Copa Sudamericana, Enrique Camacho rompió el silencio con una crítica que apunta directamente al vestuario. Para el dirigente, el equipo ha perdido la brújula de la jerarquía internacional, mostrando una imagen irreconocible respecto a la escuadra que ilusionó a todos eliminando a Atlético Nacional en la fase previa. En este sentido, la preocupación no es solo por el resultado en Chile, sino por la alarmante irregularidad de un equipo que parece elegir cuándo jugar bien. Lo que nos obliga a plantearnos: ante una plantilla que brilla ante los grandes pero se arrodilla ante los equipos chicos, ¿nos merecemos un Millonarios que clasifique a los ocho, o es que la falta de ambición mental ya sentenció la temporada?
Por otro lado, el diagnóstico del presidente Camacho es tajante: el problema no es táctico ni de nombres, sino psicológico. Según reveló el directivo, el técnico Fabián Bustos se siente conforme con los jugadores actuales y no ha solicitado nuevos fichajes, alegando que el grupo es competente. Sin embargo, los resultados recientes en la Liga BetPlay —donde el azul suma apenas 1 punto de los últimos 6 ante rivales de menor tabla como Fortaleza y Jaguares— contradicen esa supuesta suficiencia. Asimismo, Camacho enfatizó que la medida de choque inmediata debe ser "trabajar la parte mental", exigiendo que los futbolistas mantengan el nivel de los partidos importantes durante todo el calendario. Planteando el desafío de si este enfoque motivacional será suficiente para ganar las cuatro finales que restan, empezando por el clásico del domingo, o si el discurso de la "mente" es insuficiente para tapar un bajón futbolístico que parece no tener techo.
La paradoja del rendimiento: ¿Selectividad o incapacidad?
Asimismo, la crítica de la dirigencia pone el foco en la extraña conducta del plantel: jugar bien contra los difíciles y mal contra los fáciles. Esta falta de constancia ha dejado al "Embajador" fuera del grupo de los ocho, obligándolo a un rendimiento perfecto en el cierre de la fase regular. Generando una duda razonable: ¿es justo culpar a la mente de los jugadores cuando el equipo se ve físicamente fundido y sin ideas claras en el último tercio, o consideras que Camacho tiene razón y que a este grupo le falta "hambre" para afrontar los partidos que no tienen el brillo de un clásico o una copa?
El Clásico: La última oportunidad de redención
Finalmente, el tiempo de los ajustes se agotó. Con el clásico ante Santa Fe a la vuelta de la esquina este 12 de abril, Millonarios se juega su supervivencia en el 2026. Dejando en el aire una pregunta vital para los analistas: ¿tenemos la dirigencia que nos merece porque confía plenamente en el criterio de Bustos sobre la nómina, o piensas que señalar públicamente la "falta de mente" de los jugadores es una jugada arriesgada que podría terminar de romper la relación entre el equipo y la oficina?
“Ellos han demostrado que sí pueden jugar bien, pero parece que jugamos mejor contra los difíciles que contra los fáciles. Tienen que trabajar esa parte mental porque tienen que jugar bien todos los partidos.” — Enrique Camacho, Presidente de Millonarios.