¿Fútbol o natación? Así está El Campín en la previa de Millonarios vs. Junior
El Campín está como un "pantano" y las críticas contra Sencia incendian el Millonarios vs. Junior
El esperado clásico entre Millonarios y Junior de Barranquilla, programado para este domingo 25 de enero a las 6:10 p.m., pende de un hilo debido al lamentable estado del campo de juego en el Estadio El Campín. Tras las intensas lluvias que han azotado diversos sectores de Bogotá, los primeros aficionados y periodistas en llegar al escenario deportivo han reportado inundaciones críticas. Sin embargo, un reporte de última hora sobre el sistema de drenaje revela un problema mucho más profundo que una simple tormenta.
El "espectáculo" del barro: Bogotá bajo el agua
En primer lugar, la jornada 2 de la Liga BetPlay 2026-I se ha visto empañada por un clima inclemente que ha transformado el gramado de la calle 57 en un terreno de juego impracticable. Las imágenes que circulan en redes sociales muestran charcos de gran magnitud en las áreas y en el círculo central, lo que dificultaría el tránsito fluido del balón y el juego de posesión que caracteriza al equipo de Hernán Torres. Los expertos señalan que, de continuar las precipitaciones, el árbitro del encuentro tendrá la difícil tarea de decidir si el balón "rueda o no" antes del pitazo inicial. No obstante, la lluvia es solo la punta del iceberg, pues la verdadera polémica radica en quién debía prever este desastre técnico semanas atrás.
Sencia en el ojo del huracán: ¿Conciertos o Fútbol?
Asimismo, las críticas no se han hecho esperar contra Sencia Bogotá, la sociedad encargada de la gestión integral de El Campín. Gran parte de la opinión pública y de los abonados "embajadores" denuncian que el constante uso del escenario para eventos masivos y conciertos ha deteriorado la base del campo, afectando la oxigenación del suelo y obstruyendo los filtros de drenaje. Para muchos, la administración ha descuidado la esencia deportiva del estadio para convertirlo en un centro de eventos lucrativo, dejando al fútbol colombiano en un segundo plano. De hecho, se ha filtrado que el equipo de mantenimiento de la concesionaria ha tenido que realizar maniobras de emergencia en los últimos minutos, pero hay un factor logístico que podría obligar a postergar el juego para el lunes.
El impacto táctico: Un partido para "guerreros"
Por consiguiente, si el partido se llega a disputar, el planteamiento táctico deberá cambiar drásticamente para ambos técnicos. Un campo pesado favorece el juego directo y los remates de larga distancia, restándole ventaja a jugadores técnicos y rápidos que dependen del control preciso. Para Millonarios, que ya sufre la baja sensible de su arquero Guillermo de Amores, jugar en estas condiciones representa un riesgo doble de lesiones musculares en una nómina que ya se ve recortada. Curiosamente, el Junior de Barranquilla, acostumbrado al calor pero no necesariamente al "pantano" de la altura, podría encontrar en este caos meteorológico una oportunidad inesperada para asfixiar al local.
La decisión final: El Campín bajo la lupa
Finalmente, la terna arbitral y los delegados de la DIMAYOR realizarán la inspección oficial del terreno apenas una hora antes del juego para determinar si las garantías de seguridad están dadas. Mientras tanto, los operarios de Sencia intentan evacuar el agua manualmente en una carrera contra el tiempo que parece perdida si la nube no se desplaza del sector de Teusaquillo. El fútbol colombiano vuelve a quedar en evidencia por la falta de infraestructura de alto nivel en su plaza más importante. En conclusión, el duelo entre Millonarios y Junior se ha convertido en una prueba de fuego para la administración del estadio, dejando abierta la incógnita: ¿hasta cuándo el césped de El Campín soportará el peso de los eventos extra-deportivos antes de colapsar definitivamente?