Gustavo Quinteros podría potenciar a los extremos de Junior de Barranquilla si llega al banco del Tiburón en 2027. Su idea de juego busca abrir la cancha y aprovechar las bandas para generar opciones de gol para los delanteros. Germán Corengia, su antiguo ayudante, explicó que el entrenador argentino suele apostar por el juego exterior y construir sus equipos desde el orden defensivo. Junior cuenta con punteros veloces, pero sus extremos tienen pocas asistencias y Yimmi Chará termina contrato en diciembre. Por eso, el técnico podría necesitar refuerzos de peso para poner en marcha su propuesta.
Quinteros aparece entre los candidatos para dirigir en Barranquilla y su modelo de juego tiene características claras. Con Vélez Sarsfield utilizó como base un 4-2-3-1 y con la Selección de Ecuador apostó por un 4-4-2 con dos centrodelanteros. En ambos sistemas, los volantes rápidos por fuera tuvieron un papel importante, acompañados por una línea de cuatro que priorizaba el orden y no presionaba tan arriba. En 2024, Vélez pasó de marcar 24 goles en 27 partidos a conseguir 27 en apenas 14 encuentros, una evolución que reflejó un ataque mucho más dinámico. Ahora, la incógnita es qué jugadores de Junior podrían encajar en esa idea.
La respuesta no es tan sencilla. Bryan Castrillón, de 27 años, suma 2 goles y 2 asistencias en 1.381 minutos y tiene contrato hasta 2027. Yimmi Chará, de 35 años, acumula 17 partidos sin goles y apenas una asistencia, mientras su vínculo termina en diciembre. Joel Canchimbo registra 4 goles y Cristian Barrios lleva 5 tantos. Además, el máximo asistente de Junior es un delantero: Guillermo Paiva, con 6 pases de gol, por encima de Castrillón, que suma 3. El equipo también acumula apenas 21 goles en 16 jornadas de la Liga BetPlay. Un panorama que explica por qué las bandas podrían convertirse en una de las prioridades del próximo entrenador.
Castrillón, Canchimbo y Barrios: la primera línea de Quinteros
Junior ya venía utilizando un 4-2-3-1, con Chará y Castrillón por los costados, Barrios o Canchimbo como enlace y Paiva en punta, una distribución que facilitaría la transición al modelo de Quinteros. Con el argentino, Castrillón podría convertirse en una pieza fija por izquierda, mientras Canchimbo y Barrios competirían por la banda derecha o por un lugar en el centro. Arriba, Luis Muriel, con 16 goles en 2026, sería el encargado de finalizar las jugadas, aunque Paiva también podría acompañarlo si el técnico recupera el 4-4-2 con dos delanteros que utilizó con Ecuador. Los laterales Yeison Suárez, con 4 asistencias, y Edwin Herrera, con 3, aportarían amplitud, aunque este último también termina contrato en diciembre.
Los refuerzos que podría pedir
Quinteros apuesta por zagueros con buena salida de balón y dos volantes rápidos por fuera. Con esas características, Junior podría buscar un extremo capaz de ganar duelos individuales, un lateral derecho y un central con buen manejo de pelota. Entre las posiciones que aparecen como prioridades están el extremo izquierdo, un volante 10, un central zurdo y un lateral derecho. También surgió el nombre de Marino Hinestroza, quien tiene contrato hasta 2029 en Brasil y estaría en el radar del club barranquillero.
Por ahora, Quinteros es solo un candidato y Junior todavía tiene varias opciones sobre la mesa. El club aún no toma una decisión ni el entrenador ha podido presentar un diagnóstico definitivo de la plantilla. Si finalmente llega a Barranquilla, su plan pasaría por abrir la cancha, aprovechar a Castrillón y Canchimbo, resolver las salidas de Chará y Herrera y generar más oportunidades para Muriel y Paiva. Sin embargo, para que esa idea funcione, el Tiburón necesitaría incorporar dos o tres refuerzos clave en las bandas y la defensa.








