Kevin Tamayo llegaría al Cúcuta Deportivo con un salario estimado de entre $32 y $48 millones de pesos colombianos mensuales, mientras Nelson Quiñónez podría ubicarse alrededor de $60 a $100 millones al mes, de acuerdo con una referencia de mercado y sin que el club haya hecho públicos los contratos. La diferencia podría estar entre $12 y $68 millones mensuales, dependiendo de la cifra final pactada. Por eso, estos valores deben entenderse como estimaciones y no como salarios oficiales. Quiñónez llega con experiencia internacional, mientras Tamayo afronta una nueva etapa después de su paso por Once Caldas.
Quiñónez llega con un valor diferente

Nelson Quiñónez representa una incorporación importante para el Cúcuta porque su carrera ya incluye experiencia fuera de Colombia. El defensor tuvo una etapa en Houston Dynamo, donde compitió en el fútbol estadounidense y sumó experiencia internacional antes de regresar al campeonato colombiano.
Ese recorrido puede explicar una pretensión salarial superior dentro del mercado nacional. Para un club como Cúcuta, contratar a un futbolista que ya conoce una competencia extranjera supone una apuesta diferente a la de incorporar a un jugador cuyo recorrido se ha desarrollado principalmente en Colombia.
Quiñónez, además, llega todavía con margen de crecimiento por su edad. La combinación entre juventud, experiencia internacional y conocimiento del fútbol colombiano puede convertirlo en una pieza importante para el proyecto deportivo.
Tamayo busca dar otro paso en su carrera
Kevin Tamayo llega después de su etapa con Once Caldas, club en el que tuvo la oportunidad de competir en el fútbol profesional colombiano. Su llegada al Cúcuta representa una oportunidad para aumentar su protagonismo y asumir nuevas responsabilidades dentro de la plantilla.
En su caso, el salario estimado sería menor al de Quiñónez precisamente por la diferencia de recorrido y mercado. Sin embargo, no existe información pública que permita afirmar que Tamayo recibirá exactamente una cifra determinada.
La estimación de entre $32 y $48 millones mensuales debe tomarse como una referencia aproximada. El contrato real podría incluir primas, premios por partidos, objetivos deportivos y otros conceptos que modificarían considerablemente sus ingresos finales.
La diferencia también cuenta una historia
La comparación entre Tamayo y Quiñónez no solamente sirve para hablar de dinero. También permite observar cómo Cúcuta está construyendo su plantilla con jugadores que llegan en momentos diferentes de sus carreras.
Quiñónez aporta el atractivo de su experiencia internacional, mientras Tamayo busca consolidarse después de su recorrido por el fútbol colombiano. En términos salariales, esa diferencia podría traducirse en varios millones de pesos cada mes, aunque el rendimiento será el verdadero parámetro para determinar si la inversión del club termina justificándose.
Por ahora, lo prudente es hablar de rangos estimados y no de contratos confirmados. Si las cifras manejadas se acercan a la realidad, Quiñónez podría ganar entre $12 y $68 millones más que Tamayo cada mes, una diferencia que también mostraría la valoración económica que el Cúcuta hace de los distintos perfiles que está incorporando.








