La confesión de Andrés Cadavid: El ex capitán de Millonario sque revendía boletas
Una historia muy bizarra de Andrés Cadavid cuando era el capitán de Millonarios
En el fútbol, la figura del capitán suele ser sagrada; es el guardián de los valores, el ejemplo para los jóvenes y el puente entre la directiva y la tribuna. Sin embargo, Andrés Cadavid, quien portó el brazalete de Millonarios durante gran parte de sus seis años en la institución, ha decidido romper el silencio sobre una faceta desconocida de su liderazgo. En una reciente entrevista para el espacio Un Break, el defensor paisa reveló, entre risas y anécdotas, que utilizó su posición de privilegio para montar un lucrativo negocio de reventa de boletería durante las finales del fútbol colombiano. ¿Cómo lograba un solo jugador hacerse con cientos de entradas en un sistema supuestamente controlado y cuál fue la astronómica cifra que se embolsó en una sola noche de final? Aquí te revelamos los detalles de la operación.
"Puse como 300 boletas": El modus operandi del capitán
Según el relato de Cadavid, la oportunidad surgía cuando la administración del club enviaba las listas de reserva para los jugadores. Mientras que sus compañeros pedían lo habitual para sus familias (5 o 10 entradas), él aprovechaba su estatus para solicitar cantidades industriales. "Puse como 200 o 300 boletas. Me dijeron que si me había equivocado, pero les dije que eran esas", confesó el exjugador.
El mecanismo era sencillo pero implacable: el club le descontaba el valor de las entradas directamente de su nómina a un precio preferencial por ser referente, y él se encargaba de ubicarlas en un mercado sediento de ver al "Embajador" dar la vuelta olímpica. La verdadera polémica no radica solo en la cantidad, sino en el margen de ganancia que Cadavid aplicaba a cada ticket, transformando la pasión del hincha en una "tula de dinero" personal.
El negocio redondo: 600% de ganancia por entrada
Las cifras presentadas por el exdefensor son escalofriantes para el bolsillo del ciudadano promedio. Cadavid explicó que, al ser jugador, la institución le dejaba cada entrada en aproximadamente $90.000. Sin embargo, aprovechando la escasez y la euforia de las finales en Bogotá, él las vendía en $600.000.
Haciendo un cálculo rápido, si Cadavid revendió 300 boletas con una utilidad de $510.000 por cada una, el capitán se habría embolsado cerca de 153 millones de pesos adicionales a su salario y premios por el título. "Después de la final quedé con el título, la medalla y una tula de dinero", sentenció, dejando claro que para él, el éxito deportivo y el financiero debían ir de la mano. Esta revelación ha encendido las alarmas no solo en la hinchada, sino en el ámbito legal, ya que la reventa no autorizada en Colombia conlleva sanciones que el exjugador parece haber pasado por alto en su relato.
Entre la astucia y la ilegalidad: El vacío legal del FPC
Aunque en Colombia la reventa de boletería sin autorización legal está sujeta a multas económicas considerables, Cadavid lo narra como una travesura de camerino. En redes sociales, el término "vergüenza" se ha vuelto tendencia, mientras otros defienden que "el que tiene la oportunidad, la aprovecha". El problema de fondo es que este tipo de prácticas por parte de los mismos protagonistas del espectáculo es lo que suele inflar los precios de las finales, alejando al hincha genuino de las graderías.
Hasta el momento, Millonarios no se ha pronunciado sobre estos hechos que ocurrieron años atrás, pero la mancha en la imagen de un referente que era pedido por muchos para regresar al club parece ser indeleble.