La maldición del "9": ¿Por qué a los sucesores de Falcao les pesa la camiseta?

No hay forma posible que un delantero de Colombia pueda anotar

Selección Colombia: Sin un 9 de garantias
Selección Colombia: Sin un 9 de garantias
Foto de Andréz  González
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La herida ha vuelto a abrirse. Desde la época dorada de Radamel Falcao García, Jackson Martínez y Carlos Bacca, el país no ha logrado consolidar un referente de área que no solo intimide, sino que liquide. En el reciente examen internacional, la Tricolor volvió a evidenciar que, aunque genera volumen de juego, sus finalizadores parecen nublarse en el momento de la verdad. Fallos en jugadas catalogadas como "sencillas" por cualquier goleador de élite han encendido las alarmas a solo tres meses del Mundial. Lo que nos obliga a plantearnos: ante los errores infantiles de figuras que brillan en Europa pero fallan con la Selección, ¿es esta una crisis de confianza colectiva o es que la sombra de Falcao es tan larga que termina por asfixiar a todo el que intenta usar su dorsal?

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En este sentido, el caso de Jhon Córdoba es quizás el más polémico por su contraste de actitudes. El delantero, que no duda en hacer gestos de silencio tras anotar en partidos de menor fuste como el 3-0 ante Bolivia, parece desaparecer cuando el nivel de exigencia sube y los espacios se cierran. La inconsistencia de Córdoba, capaz de lo mejor y lo peor en una misma jugada, deja la sensación de un atacante que no logra traducir su potencia física en jerarquía goleadora cuando más se le necesita. Planteando el desafío de si Lorenzo debe seguir apostando por la potencia de Jhon o si la paciencia de la afición se ha agotado tras ver cómo se desperdician oportunidades que en la alta competencia definen el éxito o el fracaso absoluto.

Voluntad sin gol: El dilema de Rafael Santos Borré

Por otro lado, la situación de Rafael Santos Borré sigue siendo una paradoja táctica difícil de resolver. Nadie cuestiona su intensidad, su despliegue físico o el sacrificio que hace para presionar la salida rival; sin embargo, un "9" vive del gol, y esa es la materia que Borré tiene pendiente. Es un jugador voluntarioso que genera espacios para sus compañeros, pero que carece del instinto asesino necesario para ser el dueño absoluto del área colombiana. Generando una duda razonable: ¿puede una selección con aspiraciones mundialistas permitirse un delantero centro que "trabaja mucho" pero "anota poco", o estamos forzando un perfil que simplemente no tiene el ADN de goleador puro que la historia de Colombia exige?

Luis Javier Suárez: El error que no se perdona en la élite

Asimismo, la decepción más reciente viene por parte de Luis Javier Suárez. El atacante, que llegaba con el cartel de gran figura del Sporting de Portugal, cometió errores impropios de un jugador de su categoría en este último amistoso. No se trata de fallos en jugadas complejas, sino de errores en definiciones simples que cualquier delantero de nivel medio debería mandar al fondo de la red. En la élite, perdonar estas acciones es sentenciar el partido, y las dudas crecen porque Suárez parece haber contagiado su puntería con el virus de la imprecisión que afecta al resto de sus colegas. Dejando en el aire una pregunta vital para los analistas: ¿están nuestros delanteros preparados psicológicamente para la presión de un Mundial, o seguiremos extrañando a los goleadores de antaño mientras desperdiciamos las mejores jugadas colectivas de la era Lorenzo?

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“En esta élite del fútbol, las jugadas sencillas te hacen ganar o perder partidos. No pedimos un Haaland, pedimos que un delantero de selección anote las que son fáciles.” — Análisis de Rendimiento, marzo 2026.

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