Las posibles sanciones para la hinchada de Atlético Nacional por los disturbios en El Campín ante Santa Fe
Nacional ganó en la cancha, pero volvió a perder en las tribunas por el comportamiento de sus hinchas
Lo que debió ser una noche de júbilo para Atlético Nacional tras su victoria 1-2 sobre Santa Fe, terminó convertida en una pesadilla logística que podría alejar al equipo de su hinchada en Bogotá por un largo tiempo. Durante el entretiempo del clásico, una batalla campal entre sectores de la misma parcialidad verdolaga desató el pánico en las gradas de El Campín, obligando a familias enteras a saltar barandas para salvar sus vidas mientras la policía intentaban retomar el control. Con el doblete de Alfredo Morelos en segundo plano, la Alcaldía y la Dimayor ya preparan un expediente de castigos ejemplares, lo que nos obliga a plantearnos: ¿será este el fin de la "localía verde" en la capital para lo que resta del 2026?
En este sentido, la gravedad de los hechos ha puesto a las autoridades distritales en estado de alerta máxima. Testigos presenciales relataron escenas de desespero donde aficionados treparon niveles del estadio para huir de las agresiones internas entre facciones de la propia hinchada visitante. Aunque el despliegue de la fuerza pública permitió que el árbitro Diego Ulloa reanudara el encuentro, el daño institucional ya está hecho. Voceros de la Secretaría de Seguridad han confirmado que se encuentran en mesas de trabajo para definir medidas restrictivas que podrían prohibir el ingreso de la hinchada de Nacional a cualquier escenario de Bogotá por tiempo indefinido, planteando el desafío de cómo afectará esto las finanzas del club y el apoyo anímico en los próximos duelos ante Millonarios y Equidad.
La lupa sobre los protocolos: ¿Quién falló en la seguridad?
Por otro lado, el episodio ha reabierto el debate sobre la eficacia de los filtros de seguridad en los clásicos de alta tensión. A pesar de que no se reportaron heridos de gravedad de manera oficial, la facilidad con la que se desató el enfrentamiento en el entretiempo cuestiona la logística de los organizadores. La Dimayor, por su parte, evaluará el informe del comisario de campo para determinar si cabe una sanción de oficio que incluya multas económicas o el cierre de la plaza para el equipo antioqueño en sus partidos administrativos, generando una duda razonable: ¿es justo que el club pague por el comportamiento irracional de un grupo minoritario, o es la única forma de frenar la violencia sistémica en los estadios?
conflicto y posibles escenarios
Asimismo, el ambiente enrarecido por la victoria deportiva no ha hecho más que elevar la tensión entre las autoridades. Mientras el equipo de Diego Arias celebra tres puntos de oro, la dirigencia verdolaga deberá enfrentar un juicio público y administrativo que podría sentar un precedente histórico en el manejo de barras visitantes en Colombia. La revisión de los protocolos de convivencia es inminente y se espera que en las próximas 48 horas se emita el boletín oficial de sanciones, dejando en el aire una pregunta vital para los abonados: ¿podrá el club garantizar la seguridad de los hinchas "de bien" en el próximo desplazamiento masivo o estamos ante un cierre definitivo de fronteras futboleras?