Los errores individuales en el 3-1 de Atlético Bucaramanga sobre Junior de Barranquilla pueden convertir la defensa en prioridad del próximo mercado. Sebastián Viera reconoció que los goles llegaron “por descuido nuestro”. El equipo recibió seis tantos en sus dos últimos partidos, tiene a su arquero con contrato hasta diciembre y llegará a la Copa Libertadores 2027 como campeón del primer semestre. Sin embargo, la responsabilidad de la derrota ante Bucaramanga ha caído en dos jugadores, por esta razón es que Junior debe reforzarse para competir afuera mientras pelea por no quedar eliminado en la Liga BetPlay.

El debate llega con el equipo contra las cuerdas. Tras perder 3-1 con Atlético Nacional y repetir el marcador ante Bucaramanga, Junior de Barranquilla es 17.º con nueve puntos y necesitaría ganar siete de los ocho partidos que le quedan. En Bucaramanga, el cabezazo de Carlos Romaña se desvió en Pablo Ortiz para el primer gol y Jefersson Martínez lució poco seguro. Viera explicó que, tras el penal, el equipo se alargó y dejó espacios. Pero renovar la defensa no depende solo de querer hacerlo.

Seis jugadores terminan contrato en diciembre de 2026: Harold Rivera, Teófilo Gutiérrez, Edwin Herrera, Yimmi Chará, Juan David Ríos y Martínez, y cinco de ellos no tienen asegurada su continuidad, que dependerá del entrenador de turno. Martínez, de 33 años, renovó en 2024 hasta diciembre de 2026 pese al interés de América de Cali y Deportes Tolima. Y el propio Viera tiene contrato hasta ese mes. Las últimas semanas explican la urgencia.

Seis goles recibidos en menos de una semana

Junior de Barranquilla perdió 3-1 con Atlético Nacional en Medellín y cuatro días después repitió el marcador en el Estadio Américo Montanini. Ante Bucaramanga, Fredy Hinestroza y Emerson Batalla marcaron con apenas cuatro minutos de diferencia, entre el 33 y el 37, y el rival jugaba con diez desde el minuto 22. El contraste es incómodo: venía de vencer 2-0 a Independiente Medellín y volvió a mostrar fragilidad cuando más ventaja tenía. Si ese patrón no es un accidente, el próximo mercado empieza por la línea de fondo.

Competencia en el arco y en la zaga

Para el primer semestre, la plantilla inscrita incluía como arqueros a Mauro Silveira y a Martínez, y entre los defensas a Edwin Herrera. Es decir, la competencia ya existe en el papel, aunque no consta que el club haya definido titulares distintos. El antecedente de Martínez marca el tono: en 2024 era suplente de Santiago Mele y renovó con la expectativa de ganarse el puesto. Ahora, con la Copa Libertadores 2027 asegurada por el título del primer semestre, el Tiburón tendrá que decidir si le basta con lo que tiene o si necesita jugadores de otro nivel. No hay reportes de nombres ni de una búsqueda abierta.

Hoy Junior de Barranquilla tiene una defensa señalada, seis contratos por vencer y un técnico cuya continuidad también depende de los resultados. Lo que todavía no ocurre es una decisión de la dirigencia sobre el mercado ni sobre quiénes seguirán. Si el equipo se mantiene vivo en la Liga BetPlay y corrige sus errores, esos nombres podrían ganar tiempo. Si no, el club llegará a la Copa Libertadores con la necesidad de rehacer su zaga y su portería casi desde cero.