Los números en el 2025 de Alfredo Arías ¿Por qué es el mejor DT del fútbol colombiano?
Tras una temporada de altos y bajos, Junior salió campeón del segundo semestre del 2025, el gran gestor, Alfredo Arias
El 2025 será recordado en Barranquilla no solo por la undécima estrella, sino por la metamorfosis más rápida y letal del fútbol colombiano reciente. En apenas un semestre, Junior de Barranquilla pasó de ser un “gigante dormido” y desordenado a una máquina de ganar que barrió con sus rivales. El artífice: Alfredo Arias, el estratega uruguayo de 67 años que fue coronado como el mejor técnico de Colombia por El País de Uruguay.
El Junior "Pre-Arias": El problema con Farías
Durante el primer semestre de 2025, el equipo rojiblanco era la viva imagen de la frustración. A pesar de contar con una de las nóminas más caras no generaba nada, el descontento de la hinchada era latente y a pesar de terminar, el todos contra todos, con 37 unidades, Farías no convencia y las razones eran claras.
- Dependencia absoluta: Si las individualidades no brillaban, el equipo se hundía.
- Fragilidad defensiva: Un bloque que sufría ante cualquier transición rápida.
- Inestabilidad emocional: Un Junior que bajaba los brazos ante la primera adversidad.
Sin embargo, en ese semestre salió a relucir la gran deuda del Junior de Barranquilla: los momentos importantes. En los cuadrangulares, en un grupo que compartía con Medellín, América y Tolima, los de Curramba apenas sumaron un punto de 15 posibles. La deuda eterna de Farías cobraba vida: las instancias decisivas seguían siendo un obstáculo para el técnico venezolano, que se fue por la puerta de atrás de la costa colombiana. Algo, mucho, cambiaría con la llegada de Alfredo Arias.
Alfredo Arías: Del humo a los resultados
Podrá ser tribunero, podrá no ser del agrado de todos los futboleros, pero el uruguayo no solo lideró a su plantilla, sino que se ganó el cariño de los hinchas del Junior. Con sus manoteos a la tribuna y sus arengas, que muchas veces motivaban, Arias se convirtió en el técnico que necesitaba la hinchada del Tiburón.
Y así fue como, a punta de resultados, se ganó el respeto de todos. Consiguió su primer campeonato liguero en el FPC, y no fue sencillo. En el segundo semestre le tocó “bailar con la más fea”: el grupo de la muerte, junto con DIM, Atlético Nacional y América, todos grandes rivales en la instancia más importante.
Las sombras del pasado volvían, pero Arias demostró que, con buen manejo, los resultados en instancias decisivas iban a llegar. Y así fue como potenció a Enamorado hasta convertirlo en el mejor jugador de las finales del fútbol colombiano de toda esta década; responsabilizó y afianzó a Chará como líder; y supo manejar, con perfecto timing, a sus goleadores, “Tití” Rodríguez y Guillermo Paiva, además de darle un rol sustancial a la figura de Teófilo Gutiérrez. De esta forma, Junior pasó de ser un equipo frío, que llegaba a instancias importantes y perdía, a una escuadra con jerarquía, que apabullaba en el Metropolitano y era tenaz fuera de casa.
Así, no solo hablamos del 3-0 en la final ante Tolima o de la serie definitiva en los cuadrangulares ante Nacional, sino de ser grande, verdaderamente grande, en los partidos importantes: pegar cuando debía hacerlo, como ante Tolima en Ibagué, y tener esa pizca de suerte para salir campeón, como ante América en Cali. Por todo ello, Alfredo Arias se ganó una más que justa distinción.
Arias, el mejor técnico del FPC
Para el diario uruguayo El País, Arias se convirtió, “de un semestre a otro”, en el mejor técnico del fútbol colombiano. El medio que entrega el galardón al Rey de América (este año para el jugador del Flamengo, Giorgian De Arrascaeta) también le otorgó sus honores al actual campeón del fútbol colombiano: Alfredo Carlos Arias Sánchez.