Los primeros problemas de Juan Carlos Osorio en su nuevo equipo Remo de Brasil
Con tan solo un par de partidos, Osorio ya tiene "problemas" con su nuevo equipo
El idilio de Juan Carlos Osorio con el fútbol brasileño ha durado menos de lo esperado en esta nueva etapa. Tras apenas dos jornadas del Brasileirão 2026, el estratega risaraldense ya enfrenta un clima de hostilidad tras el empate 2-2 ante Mirassol. Las críticas por sus constantes rotaciones no se hicieron esperar, pero el técnico colombiano, fiel a su estilo disruptivo, lanzó un dardo directo al corazón de la planificación del club que dejó a la prensa brasileña sin palabras. ¿Por qué Osorio asegura que sus jugadores "se apagan" a los 60 minutos y cuál es el radical "plan hacha" con el que piensa sacar a 10 futbolistas de inmediato? Aquí te contamos la interna de la crisis.
"Jugadores de 60 minutos": El diagnóstico que enfureció a la hinchada
Para Juan Carlos Osorio, el empate no fue un error táctico de su libreta, sino una deficiencia atlética imperdonable. El DT fue contundente al aceptar que el Club Remo no tiene el fondo físico para sostener su idea de juego de alta intensidad, mira lo que dijo:
"Bajamos la intensidad porque los jugadores se cansaron. Muchos están preparados hoy para jugar unos 60 minutos", confesó sin filtros.
Esta declaración ha caído como un balde de agua fría en Belém do Pará, donde la afición cuestiona cómo un equipo profesional de la Serie A puede tener semejante déficit de resistencia bajo el mando de un cuerpo técnico de élite. Sin embargo, el problema físico es solo la punta del iceberg. Osorio ha identificado un "hacinamiento" en el vestuario que, según él, impide el progreso táctico. El recorte viene en camino.
El "Plan 30": Osorio anuncia la salida masiva de futbolistas
El "Míster" no se guardó nada y se quejó de tener un exceso de jugadores en su plantel. Para Osorio, trabajar con grupos masivos es contraproducente, especialmente cuando la infraestructura del club no ayuda. Su plan es drástico: reducir la plantilla a un máximo de 30 atletas, incluyendo porteros, lo que significa que 10 jugadores tienen las horas contadas en el equipo.
"Solo tenemos un campo para entrenar. La forma de lograrlo es con dos jugadores por posición en 11 posiciones. El resto sobra", explicó el estratega. Esta reestructuración a mitad del campeonato estatal y con el Brasileirão en marcha es una apuesta de "todo o nada" que podría blindar su metodología o terminar de romper el vestuario.
¿Es terquedad o estrategia? Osorio también respondió a quienes lo acusan de "improvisar" con sus famosas rotaciones, y su definición de la palabra dejó a más de un periodista rascándose la cabeza.
"No es improvisación": La defensa del método Osorio
Al entrenador cafetero le molesta profundamente que se cuestione su lectura de juego. Para él, mover piezas no es adivinar, sino ejecutar lo ensayado. "No me gusta la palabra improvisación. Improvisar es cuando haces algo por primera vez. En nuestro entrenamiento diario, repasamos las cosas muchas veces", sentenció.
Pese a las críticas, Osorio ya marcó su hoja de ruta: el Brasileirão es la prioridad absoluta y no le temblará el pulso para sacrificar nombres pesados con tal de conseguir un equipo que, por fin, aguante los 90 minutos de juego.