El ecosistema de transferencias en el fútbol profesional colombiano experimenta un sismo de proporciones mayores mientras la atención del planeta se disipa temporalmente en las canchas de la Copa Mundial de la FIFA 2026. En este de junio de 2026, la junta directiva de Millonarios ha tomado la firme determinación de ejecutar una reestructuración radical en su plantilla profesional tras sufrir el amargo trago de la eliminación prematura tanto en la fase regular de la Liga BetPlay como en la ronda de grupos de la Copa Sudamericana. Con la mirada fija en la conquista de la estrella 17 y la Copa BetPlay del segundo semestre, el comité deportivo embajador ha enfocado sus baterías en solucionar la posición que más dolores de cabeza y reproches de la afición generó a lo largo de los primeros seis meses del año: la portería. La inminente salida de los encargados de custodiar el arco bogotano ha forzado la búsqueda de un guardián de jerarquía internacional, instalando un nombre propio en la cima de las prioridades de la institución.

La refundación del arco embajador: El fin del ciclo Novoa y el elegido de la directiva para apagar el incendio

En este sentido, las últimas informaciones compartidas por el periodista Felipe Sierra confirman que Diego Novoa tiene las horas contadas en las disciplinas del conjunto albiazul. A sus 36 años, y luego de dos temporadas y media defendiendo la camiseta capitalina, el experimentado guardameta pereirano no recibirá una propuesta de renovación contractual, dando por finalizado su ciclo el próximo 30 de junio en medio de severos cuestionamientos por parte de la tribuna, que lo señala directamente como uno de los máximos responsables de los fallos tácticos que costaron la continuidad internacional del club. Aunado a este escenario, la determinación institucional de no contar más con los servicios del uruguayo Guillermo de Amores ha dejado una vacante absoluta bajo los tres palos, obligando a Millonarios a salir agresivamente al mercado de fichajes de mitad de año.

Asimismo, ante la imperiosa necesidad de incorporar dos guardametas —uno de rendimiento inmediato y comprobado para asumir la titularidad y otro de proyección para el plano local—, el nombre del argentino Tomás Marchiori ha ganado una fuerza descomunal en las oficinas del club como el candidato idóneo para reemplazar la doble baja de Novoa y De Amores. El perfil del actual portero de Vélez Sarsfield seduce por completo al cuerpo técnico debido a su sobriedad, reflejos y liderazgo en zonas calientes; una apuesta de alta escuela por la cual Millonarios está dispuesto a mover sus fichas internacionales, entendiendo que el arco del Campín exige un cerrojo de plenas garantías para disipar la desconfianza que sepultó las aspiraciones del equipo en el semestre anterior.

"Millonarios alista un vuelco total en su nómina tras los fracasos del primer semestre de 2026. Diego Novoa finalizará su etapa el 30 de junio y, ante la salida de Guillermo de Amores, el club busca dos porteros, siendo Tomás Marchiori el nombre apuntado para asumir la titularidad". — Análisis del mercado de pases por Diego Ariza, 13 de junio de 2026.

El negocio redondo con Instituto y el efecto vitrina de Álvaro Montero desde la concentración mundialista

Por otro lado, no todas son presiones de caja para las oficinas bogotanas, ya que una importante inyección económica está a punto de concretarse desde el fútbol argentino. La dirigencia de Instituto de Córdoba ha avanzado decididamente en las últimas horas para ejecutar la opción de compra por el delantero Jhon Córdoba, de 25 años, quien milita en el cuadro de la Alta Córdoba desde julio de 2025 en condición de préstamo. Si bien la cláusula inicial estipulaba la adquisición del 50% de sus derechos deportivos antes del plazo límite del 30 de junio, desde el Ballet Azul han manifestado su expreso interés de desprenderse de un porcentaje mayor —entre el 80% y el 90% de la ficha—, una alternativa que el club argentino evalúa de forma positiva mientras discute los plazos de pago para cerrar una transferencia que oxigenará las arcas embajadoras.

Pasando a otro tema, la espectacular revalorización patrimonial que vive Millonarios tiene como principal estandarte a Álvaro Montero, cuyo rendimiento durante su préstamo en Vélez Sarsfield no solo despertó el interés concreto de Boca Juniors para adquirir sus servicios, sino que le otorgó el boleto definitivo para integrar la lista de convocados de la Selección Colombia en el Mundial 2026. El éxito internacional de Montero ratifica la visión de la junta directiva de que el arco azul debe ser custodiado por hombres de Selección, un estatus que el club pretende replicar de inmediato mediante la contratación de Marchiori, asegurando que el nuevo guardián de la estrella 17 cuente con el mismo peso específico que dejó el guajiro tras sus cuatro años de gloria en la capital.