Mientras Nacional juega con el equipo de Messi, los hinchas de Millonarios lloran en redes sociales
El "Partido de la Historia" que tiene a los hinchas de Millonarios llorando en redes
Mientras el mundo del fútbol se detiene para observar el Atanasio Girardot, donde Lionel Messi, Luis Suárez y el Inter Miami se enfrentan a Atlético Nacional, un fenómeno curioso ocurre en la capital. No, no es una marcha por el precio del transporte; es el mar de lágrimas de un sector de la hinchada de Millonarios. El denominado "Partido de la Historia" ha desatado una ola de amargura en redes sociales que, curiosamente, supera el interés de esos mismos hinchas por la crisis deportiva que atraviesa su propio equipo. Es comprensible, de verdad. Debe ser muy duro ver cómo el "Rey de Copas" es elegido como el gran anfitrión para el tour sudamericano del mejor jugador de todos los tiempos, mientras otros solo pueden presumir de haber visto a Messi... por televisión o en un álbum de cromos.
El arte de sufrir: Cuando tu equipo está en crisis y el vecino juega con Messi
Es fascinante observar la psicología del hincha "Embajador" en estos momentos. Mientras el Inter de Miami despliega su magia en Medellín, en Twitter (o X, para los modernos) los hinchas de Millonarios no paran de teclear que "este partido no es importante" o que "es solo marketing". ¡Qué humildad! Me encanta esa capacidad de ignorar que su equipo no atraviesa su mejor momento deportivo para dedicarle 24 horas al día a lo que hace Nacional. Pobrecitos, de verdad. Es puro postureo de cara a la galería. Dicen que no les importa, pero tienen las notificaciones activadas para ver si Messi respira cerca de la tribuna norte. Es una forma muy creativa de procesar el duelo: si no puedo jugar contra el Inter Miami, entonces el partido no existe. Pero la realidad es terca: Nacional está haciendo historia y ellos están haciendo hilos de quejas.
¿Por qué es tan histórico? (Aunque a algunos les arda)
Hablar de importancia en el fútbol no siempre es levantar un trofeo (algo que, por cierto, Nacional hace con una frecuencia envidiable). La narrativa aquí es simbólica. Tener a la "bestia" Lionel Messi y al "pistolero" Luis Suárez enfrentando a una escuadra colombiana en suelo paisa es un hito que no se compra con chequera (bueno, quizás un poco, pero hay que tener el estatus para que te elijan).
Muchos dirán: "Ay, pero ya lo vimos con la Selección en el Metropolitano". ¡Por favor! No confundan la gimnasia con la magnesia. Ver a Messi con la Albiceleste es un deber de eliminatorias; que el Inter de Miami te seleccione a dedo para un amistoso internacional es un mensaje de respeto a tu escudo. ¡No es lo mismo, queridos amigos del Junior! No es un partido que te toca por sorteo; es una invitación al baile de gala de la que ustedes se quedaron viendo desde la ventana.
Nacional y el Inter: Un romance que la envidia no puede romper
La importancia de este encuentro radica en que Atlético Nacional vuelve a ser el único protagonista internacional de Colombia. Mientras otros equipos están viendo cómo pagar el recibo de la luz o cómo salir de la mitad de la tabla, el "Verdolaga" detiene su calendario, aplaza partidos contra el Junior y se pone el traje de anfitrión mundial.
Esta pausa no es solo para las fotos. Le ha servido al club para darle rodaje a su nómina y, de paso, permitir que Cristian ‘Chicho’ Arango se aclimate mejor mientras la pelota rueda por el puro prestigio. Es, en esencia, un movimiento maestro de relaciones públicas y fútbol que ha dejado a los rivales sumidos en una depresión digital digna de estudio.
Al final del día, mientras los "amargados" siguen twitteando desde el sofá sobre la supuesta irrelevancia del evento, Nacional sigue sumando páginas a su libro de historia. Messi está en Medellín, el Atanasio ruge y el resto... bueno, el resto puede seguir borrando los tweets de odio cuando se den cuenta de que el mundo entero está mirando hacia Antioquia.