Fabián Bustos volvió a Universitario de Deportes y una de sus primeras frases fue relacionada de inmediato con su salida de Millonarios. Durante su presentación, el entrenador argentino aseguró: “La U es el lugar que mejor nos ha tratado”, apenas un mes después de su inesperado despido del equipo bogotano. Bustos dejó a Millonarios en el quinto lugar de la Liga BetPlay y con un rendimiento global del 59,4%, aunque su relación con la dirigencia ya venía deteriorándose. Y fue precisamente esa salida la que volvió a poner sus palabras bajo la lupa.
La salida de Bustos se produjo el 1 de septiembre, apenas un día antes del clásico contra Independiente Santa Fe. El argentino llevaba 32 partidos dirigidos, con 16 victorias, nueve empates y siete derrotas, además de 58 goles marcados y 32 recibidos. En el segundo semestre había conseguido tres triunfos, dos empates y una derrota, pero el 0-0 contra Internacional de Bogotá terminó siendo el último partido de su ciclo. Los resultados estaban sobre la mesa, pero no fueron el único motivo que terminó pesando.
El problema estaba en la forma de jugar del equipo. Millonarios ocupaba la quinta posición con 11 puntos después de seis fechas y acumulaba cinco partidos sin perder, pero la dirigencia cuestionaba el funcionamiento colectivo y la propuesta futbolística. Bustos, además, aseguró después de su salida que “no hubo lealtad”, especialmente porque había rechazado semanas antes una propuesta de Universitario de Deportes para continuar con su proyecto en Bogotá. Mientras Bustos hablaba de lo que ocurrió con la dirigencia, Millonarios ya tenía definido quién tomaría su lugar.
Fabián Bustos dejó números que complicados
Los números completos muestran un ciclo con más victorias que derrotas. En sus 32 partidos, Bustos ganó 16, empató nueve y perdió siete, para un rendimiento del 59,4%. Además, Millonarios marcó 58 goles y recibió 32, con una diferencia positiva de 26 anotaciones. En la Copa BetPlay ganó tres de cuatro partidos, mientras que en la Copa Sudamericana consiguió tres victorias, dos empates y dos derrotas, aunque terminó eliminado en la fase de grupos. El problema, entonces, no estaba únicamente en las cifras, sino en lo que la dirigencia veía dentro de la cancha.
La comparativa de Bustos con Gamero
Alberto Gamero asumió nuevamente el cargo y sus primeros seis partidos dejaron un balance de dos victorias y cuatro empates. Millonarios igualó 1-1 con Deportivo Pereira y Deportivo Cali, derrotó 2-1 a Cúcuta Deportivo y 3-0 a Boyacá Chicó, y posteriormente empató 1-1 contra Atlético Nacional y 2-2 frente a Independiente Medellín. En total, consiguió 10 de los 18 puntos posibles, equivalente a un rendimiento del 55,6%, aunque todavía permanece invicto en esta nueva etapa. La racha es positiva, pero los empates también empiezan a marcar el camino de este segundo ciclo.
La comparación tiene un detalle llamativo: Bustos dejó al equipo con 11 puntos en seis fechas y un 59,4% de rendimiento global, mientras Gamero tomó el proceso después y built una racha sin derrotas, pero con cuatro empates en sus primeros seis encuentros. Los contextos son diferentes y no permiten medir ambos ciclos de la misma manera, aunque sí muestran que el cambio de entrenador no solucionó de inmediato la necesidad de encontrar regularidad. Ahora la tarea de Gamero pasa por transformar ese invicto en más victorias.








