Andrey Estupiñán protagonizó una jugada de lujo frente a América de Cali, aunque le faltó lo más importante: el gol. El delantero de Millonarios ingresó al minuto 64 en El Campín y, cinco minutos después, dejó en el camino a Mateo Castillo y Cristian Tovar con dos gambetas dentro del área, pero terminó enviando el remate por encima del arco. Durante la transmisión, Eduardo Luis López comparó la acción con algunas jugadas de Neymar. Fue una noche de mucho talento en los pies del atacante, aunque su único remate tuvo un xG de 0,21 y no encontró portería.
Millonarios recibía a América de Cali en la fecha 17 de la Liga BetPlay con la necesidad de asegurar su clasificación a los cuadrangulares, pero le costaba traducir su dominio en goles. La acción más llamativa llegó al minuto 69: Estupiñán recibió una asistencia de David Silva dentro del área, superó a Castillo con un enganche largo y, cuando parecía que iba a rematar, volvió a cambiar de dirección para dejar atrás a Tovar. Con espacio para definir, sacó un derechazo desde el centro del área, pero la pelota se fue por encima y desviada del arco. El Tiempo calificó la jugada de "insólita".
La calidad de la maniobra estuvo a la altura de un futbolista de talento, pero la definición terminó por arruinarlo todo. Y no es la primera vez que Estupiñán, actual ganador de la Bota de Oro, vive una noche de esas en las que el gol se resiste: semanas atrás, frente a Boyacá Chicó, desperdició una oportunidad clara, después estrelló un remate contra el palo y finalmente consiguió marcar con un desvío. Una historia que vuelve a poner el foco en un detalle: las buenas jugadas se recuerdan, pero los goles son los que terminan pesando en la tabla.
Los números de Estupiñán contra América
Los registros de su participación reflejan una intervención breve, pero con una acción que pudo cambiar el partido. Estupiñán terminó con un remate, ninguno a puerta, un xG de 0,21 y una asistencia esperada de 0,01. Además, tocó el balón ocho veces, completó cuatro de seis pases (67 %), entregó un pase clave y lanzó un centro que no encontró destinatario. Perdió la posesión en tres ocasiones, realizó seis conducciones que sumaron 53,7 metros con el balón y registró una conducción progresiva de 18,4 metros, dentro de un total de 34,7 metros de progresión. También ganó el único duelo aéreo que disputó. Aunque los datos no registran regates completados, la jugada ante América dejó dos gambetas que difícilmente pasaron inadvertidas.
La comparación con Neymar
La comparación que hizo Eduardo Luis López con Neymar durante la transmisión estuvo relacionada con la forma de resolver la jugada: gambeta corta, enganche, cambio de dirección y búsqueda del arco. Según una previa de Codere, Estupiñán es un futbolista de "velocidad, movilidad y recursos" para atacar los espacios, características que quedaron expuestas en El Campín. El problema fue que toda esa habilidad no terminó en una celebración. En su anterior aparición en el estadio, en octubre, había marcado un doblete frente a Jaguares de Córdoba, con un remate potente y un cabezazo. Entre aquella actuación y esta, el atacante dejó dos caras de su juego: la capacidad para marcar diferencias y la necesidad de convertir sus oportunidades.
Estupiñán se marchó con una jugada que llamó la atención de los aficionados, pero sin el gol que habría completado la noche. Millonarios, por su parte, sigue necesitando sumar para asegurar su clasificación a los cuadrangulares en las dos fechas que le quedan. El delantero ya demostró que tiene recursos para fabricar una acción de lujo; ahora necesita que esa inspiración también termine dentro del arco. Porque, en la recta final del campeonato, una gambeta puede levantar a la tribuna, pero un gol puede cambiar el destino del equipo.








