Once Caldas es el gran afectado por la cancelación del partido ante Millonarios FC, porque ya tenía tres compromisos en ocho días y ahora deberá sumar un cuarto sin fecha. La Dimayor canceló el juego del martes 13 de octubre, minutos antes de comenzar, por el “lamentable estado” de la cancha de El Campín. El equipo manizalita tiene que enfrentar a Independiente Medellín el 17, a Independiente Santa Fe en la Copa BetPlay el 21 y al Deportivo Pereira el 24. Importa porque el calendario se le complica en plena pelea por la clasificación en la Liga BetPlay. La contradicción: no tuvo responsabilidad en el estado del terreno y paga el costo logístico y competitivo.
La Dimayor canceló el partido a menos de media hora de su inicio, y lo hizo, según su comunicado, para preservar la integridad de los jugadores. Sencia había asegurado públicamente que la nueva grama estaría en condiciones, pero el césped se levantaba con facilidad. El alcalde mayor Carlos Fernando Galán pidió iniciar un proceso contra la concesionaria y afirmó que “las condiciones de la grama son inaceptables”. Pero la discusión institucional sobre quién responde por el escenario no resuelve el problema de calendario para el conjunto blanco.
El obstáculo es que no hay fecha para la reposición. La Dimayor indicó que la nueva programación se comunicará “oportunamente”, mientras Once Caldas tiene la agenda saturada: Independiente Medellín el 17 de octubre, Independiente Santa Fe por los cuartos de final de la Copa BetPlay el 21 y el clásico cafetero ante Deportivo Pereira el 24. Además, El Campín acumula más partidos locales y ocho conciertos programados para lo que resta del año. Con un club que viene de vencer 1-0 a Llaneros FC y pelea por entrar a los ocho, el contratiempo se traduce en pérdida de días de recuperación.
Tres partidos en ocho días y un cuarto sin fecha
Entre el 17 y el 24 de octubre, el equipo dirigido técnicamente jugaría tres encuentros cruciales: Independiente Medellín el sábado 17 y Deportivo Pereira el sábado 24, con la llave de Copa BetPlay en el medio, el miércoles 21. Esto representa cuatro días de descanso entre el primer y segundo duelo, y tres entre el segundo y el tercero. Si la Dimayor inserta el choque pendiente ante Millonarios FC dentro de esa misma ventana, Once Caldas acumularía cuatro partidos en menos de 12 días. La consecuencia es directa: obliga al cuerpo técnico a rotar la plantilla y dispara el riesgo de lesiones musculares en una fase donde cada unidad es vital.
El Campín complica toda la reprogramación
La segunda historia gira en torno al estadio. El cruce de cuartos de final ante Independiente Santa Fe fijado para el 21 de octubre ya generaba dudas en El Campín debido a la agenda de eventos culturales, barajando el Estadio Metropolitano de Techo como alternativa, a lo que ahora se suma la incertidumbre por el estado del césped. Si el partido aplazado contra Millonarios FC también debe disputarse en Bogotá, el club de Manizales encararía múltiples desplazamientos a la capital en un margen muy corto. Hasta el momento no hay decisiones oficiales de la Dimayor al respecto.
Hoy Once Caldas registra un partido menos en la tabla y un calendario comprimido hasta el 24 de octubre. Lo que todavía no ocurre es el anuncio de la fecha para reponer el duelo ante Millonarios FC ni la confirmación de la sede para el juego de copa frente a Independiente Santa Fe. Si el organismo rector reorganiza el calendario con suficiente espacio, el plantel podrá dosificar cargas; de lo contrario, el perjuicio de una cancha que no cumplió con los estándares mínimos recaerá sobre el club visitante.







