Once Caldas pasó de ganar 2-1 a Fortaleza a perder 2-0 contra Boyacá Chicó apenas unos días después, en un partido que dejó una diferencia clara entre lo que le funcionó al equipo de Hernán Darío Herrera en Techo y lo que pudo hacer en Tunja. El cuadro de Manizales volvió a utilizar una estructura ofensiva, con Dayro Moreno como referencia, pero esta vez no encontró los caminos para hacer daño y terminó cayendo en la fecha 9 de la Liga BetPlay II-2026.

El contraste resulta todavía más llamativo por lo ocurrido en el partido anterior. Once Caldas había remontado ante Fortaleza después de comenzar perdiendo. Sebastián Navarro adelantó al conjunto capitalino, pero Jefry Zapata empató y Dayro Moreno apareció sobre el final con una espectacular definición de tijera para darle los tres puntos al Blanco Blanco.

Después de ese triunfo, Dayro y el equipo tuvieron protagonismo en Win Sports para hablar de lo ocurrido y explicar detalles de aquel partido. Esta vez, sin embargo, el rival encontró la manera de apagar esa fórmula.

Herrera volvió a apostar por una estructura ofensiva

Para enfrentar a Chicó, Herrera mantuvo una idea con cuatro defensores, mediocampo con Andrés Roa y Andrés Colorado y varios jugadores ofensivos por delante. La información previa ubicaba a Juan David Cuesta, Daniel Londoño, Juan Castaño y Juan Patiño en defensa, con Roa y Colorado en la zona central.

La gran novedad estuvo en que Dayro Moreno comenzó como suplente en la formación que finalmente aparece registrada para el partido, mientras Michael Barrios, Luis Felipe Gómez, Jefry Zapata y Edwin Torres ocuparon las posiciones ofensivas.

Esto marcó una diferencia importante respecto al partido ante Fortaleza, donde Dayro terminó siendo decisivo ingresando desde el banco y marcando el gol de la remontada.

Chicó golpeó muy rápido

Boyacá Chicó no necesitó demasiado tiempo para demostrar que el partido sería diferente.

Santiago Mera marcó apenas al minuto 2, poniendo al conjunto local por delante y obligando a Once Caldas a jugar prácticamente todo el encuentro desde atrás en el marcador.

Ese gol cambió el escenario. Once Caldas ya no pudo manejar el partido como lo había hecho en algunos pasajes frente a Fortaleza y tuvo que buscar espacios ante un Chicó que defendió su ventaja.

El equipo boyacense, además, mostró una estructura ordenada y consiguió limitar las opciones del visitante.

La fórmula de Fortaleza no apareció en Tunja

Ahí está el principal contraste de esta historia.

Contra Fortaleza, Once Caldas tuvo capacidad para reaccionar, encontró a Jefry Zapata y terminó recurriendo a Dayro para cerrar la remontada. Contra Chicó, en cambio, el equipo no consiguió repetir esa conexión ofensiva.

El conjunto de Tunja encontró la manera de incomodar a los atacantes del Blanco Blanco y terminó imponiéndose 2-0, resultado que golpea al equipo de Herrera después de una victoria que había generado mejores sensaciones.

Incluso hay un detalle que resume la noche: Once Caldas venía de mostrar una fórmula que había funcionado y Chicó consiguió que esa fórmula no apareciera.

Por eso la derrota no solo deja los tres puntos en Tunja. También abre nuevamente la discusión sobre las variantes de Herrera, el papel de Dayro y cuánto depende Once Caldas de encontrar rápidamente a sus hombres ofensivos cuando el rival consigue cerrarle los espacios.