Rodrigo Contreras, poseído por el espíritu de Ciciliano, le dio la mano a Millonarios: su influencia en los tres goles
El delantero argentino fue el más destacado en el triunfo de los embajadores 3-1 ante Atlético Nacional por la Copa Sudamericana.
La clásica confrontación del fútbol colombiano en la dimensión internacional tuvo el líder que tanto se necesita. En el estadio Atanasio Girardot, Millonarios venció 3-1 a Atlético Nacional y se clasificó a la fase de grupos de la Copa Sudamericana gracias a la destacada actuación de Rodrigo Contreras, quien anotó un par y generó la jugada que terminó en un penalti que resultó crucial.
La noche del clásico donde Contreras fue el dueño
Los partidos decisivos generalmente necesitan líderes futbolísticos y Millonarios encontró el líder en el delantero argentino. Contreras fue el centro de casi todas las acciones ofensivas del equipo comandado por Fabián Bustos; fuerza frente al arco, pero además hizo uso de su inteligencia y las situaciones que dejó el elenco de Nacional en el terreno.
El primer golpe llegó con una jugada que rápidamente dio la vuelta al continente. El atacante advirtió que el guardameta David Ospina estaba adelantado, se encontró a más de 60 metros de la portería y disparó; el lanzamiento terminó en el fondo de la red. Un gol que le abrió el camino al equipo capitalino y modificó en un cien por ciento la dinámica del compromiso.
Lejos de sentirse satisfecho, el argentino continuó siendo un constante dolor de cabeza para la defensa contraria. La movilidad, la presión sobre la salida y la capacidad para ganar los duelos individuales le brindaron resultados, generando ocasiones de riesgo, siendo una de ellas la que dio lugar al penal, un penal que a su vez permitió a su equipo aumentar la distancia frente a los visitantes.
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Más allá de los goles: influencia total en el ataque
La actuación de Contreras fue mayor que sus dos anotaciones. Durante gran parte del partido fue el primer defensor y el primer atacante de Millonarios. Presionó y recuperó balones, fue el referente ofensivo que le permitió a su equipo estirar el campo y así encontrar el espacio para que los mediocampistas llegaran desde atrás.
La influencia de este también quedó manifestada en los números que arrojó el partido, dos goles, participación en la jugada del penal y constante presencia en la zona de peligro rival, lo que a su vez confirmaba que fue la figura del compromiso.
Su segundo tanto, ya en la parte final, terminó por certificar la eliminatoria. Un Nacional lanzado al ataque y dejando espacios marcó el camino del contragolpe que terminó en el tercero y que cerraba definitivamente el duelo.
Un refuerzo que comience a marcar la diferencia
Sin importar el resultado se equiparó a Contreras como otra de las piezas más relevantes para el proyecto de Bustos. El delantero ya había tenido algún indicio de esta capacidad anotadora, pero esta performance lo coloca como uno de los nombres propios del arranque de la temporada en el fútbol colombiano. Para Millonarios, ganar en Medellín significaba mucho más allá de una nueva victoria en un clásico. Significaba regresar a la fase de grupos de un torneo internacional y, además, confirmar que el equipo cuenta con un Contreras capaz de decidir partidos importantes. En una noche de alta presión, el argentino respondió con la jerarquía de un futbolista que marca diferencias cuando más se los necesita.